MATRIMONIO Y DIVORCIO ANTE NOTARIO

 

DR. CARLOS CORREA ROJO

 

1.1 LEY ORGÁNICA DEL REGISTRO DEL ESTADO CIVIL

 

Esta Ley, se publico en “El Monitor Republicano” (tercera época), el viernes 13 de febrero de 1857. 

 

Ignacio Comonfort, presidente sustituto de la República Mexicana, de conformidad con el uso de la facultades que le concedió el art. 3º del Plan de Ayutla reformado en Acapulco, con fecha 27 de enero de 1857, emitió la “Ley Orgánica del Registro Civil”.

 

Establece por primera vez el registro del estado civil de las personas en México, esta compuesta por 100 artículos y 7 capítulos. El Primero: Organización del Registro; el Segundo: De los Nacimientos; el Tercero: De la Adopción y Arrogación; el Cuarto: Del Matrimonio; el Quinto: De los Votos Religiosos; el Sexto: De los Fallecimientos; y el Séptimo: Disposiciones Generales.

 

La Ley estableció en toda la República el registro del estado civil, (art. 1º) destacó que quien no estuviere inscrito en el registro, no podría ejercer sus derechos civiles, y además podía ser sujeto de una multa desde, 1 hasta 15 pesos. Se exceptuaron de estas posibles multas los hijos que se hallasen bajo la patria potestad, y todos aquellos sujetos a tutela ó curatela, quienes solo eran responsables cuando no se inscribiesen después de haber entrado en el goce de sus derechos. 

 

El artículo 4, establece que al entablarse y contestarse una demanda; al otorgarse cualquiera escritura pública, así como para hacer valer el derecho hereditario y cualquiera contrato, se debe hacer constar la inscripción con el certificado que de ella debe dar el oficial del estado civil. 

 

Se estableció en la fracción II del artículo 12, como uno de los actos del estado civil, el matrimonio. 

 

El encargado de llevar el registro de los actos lo debe hacer en 5 libros, libros idénticos que los del notario, en que se asienten las partidas con toda claridad y especificación, y otros 5 en que se extracten las propias partidas; el extracto según la ley es con el objeto de prevenir cualquier extravío. 

 

Se dice que se formarán expedientes relativos a los actos registrados, los cuales deberán archivarse en relación al libro al que pertenecen. 

 

En el registro se destaca a la población flotante, del cual se llevará otro libro y otro libro para llevar un padrón general. 

 

El artículo 15 de la Ley dispone que el encargado deberá remitir cada mes en dos copias un extracto a la prefectura, aquí debemos señalar que el notario debe hacer lo propio, remitiendo un informe a la Secretaría de Justicia. Lo anterior nos lleva a señalar que los antecedentes notariales en materia de controles se aplican en esta materia.

 

Continúa señalando la disposición que de las dos copias una quedará en la prefectura y otra en la secretaría del Estado, Distrito ó Territorio. La Secretaría de Estado respectiva deberá remitir cada tres meses un extracto general al entonces Ministerio de Gobernación. 

 

Se señala que cada libro se deberá utilizar sólo para su objeto y la temporalidad de uso es de un año. 

 

Respecto de cada libro, deberá seguirse una autorización semejante a la del libro de los notarios, en el sentido de que en la primera y última foja serán firmadas por los prefectos; y si al terminar el año hubiere fojas blancas, se inutilizarán con rayas trasversales, certificándose en la última escrita, él número de actos ejecutados y el de las fojas que se inutilizan. 

 

Los libros deben llevar el índice alfabético, respectivo, formado por apellidos; cuando se de el supuesto de la homonimias respecto del mismo nombre y apellido, se agregará el segundo apellido de éstos. 

 

El sistema de uso de los libros les está prohibido a las autoridades y empleados que de ellos dependan, llevar los registros en hojas sueltas ó no foliadas, y no coser los expedientes según se vayan formando. 

 

Debemos recordar que en la época se usaba el Papel Sellado, por lo que los certificados y demás documentos, relativos a los registros del estado civil, para hacer fe plena, debían expedirse en papel del sello quinto.

 

En caso que de momento no hubiere papel sellado; debía certificarse la falta por la autoridad respectiva, reponiéndose los pliegos en cuanto fuere posible. 

 

En caso de equivocación en la redacción u otros errores, se sigue puntualmente lo que se señala en materia de escritura pública, es decir, los actos deben registrarse unos después de otros sin abreviaturas, enmiendas, raspaduras ni entrerrenglonaduras.

 

En su caso, los errores de pluma, ó equivocaciones de redacción ó sustanciales, se expresarán al fin del acto, salvándose con toda claridad, y antes de las firmas del funcionario público y de los comparentes, las fechas no se pondrán con números, sino con letra. 

 

                     En el supuesto de los dos párrafos anteriores transcribimos el Art. 102 LNCDMX.- “Las escrituras se asentarán con letra clara y sin abreviaturas, salvo el caso de transcripción o reproducción. No se usarán guarismos a menos que la misma cantidad aparezca con letra.  Los blancos o huecos, si los hubiere, se cubrirán con líneas antes de que la escritura se firme.

                      Lo que se haya de testar se cruzará con una línea que lo deje legible, salvo que la ley ordene la ilegibilidad. Puede entrerrenglonarse lo corregido o adicionado. Lo testado o entrerrenglonado se salvará con su inserción textual al final de la escritura, con indicación de que lo primero no vale y lo segundo sí vale. Las escrituras se firmarán por los otorgantes y demás comparecientes únicamente al final de lo escrito. Si quedare algún espacio en blanco antes de las firmas, será llenado con líneas.  Se prohíben las enmendaduras y raspaduras.”

                                 Art. 79 LNCDMX (reformado el 8 de junio de 2020)  “Todos los folios y los libros que integren el protocolo deberán estar siempre en la notaría, salvo los casos expresamente permitidos por esta Ley, o cuando el Notario recabe firmas fuera de ella, lo cual se hará cuando sea necesario a juicio del Notario. Cuando hubiere necesidad de sacar los libros o folios de la Notaría, lo hará el propio Notario, o bajo su responsabilidad, una persona designada por él”. 

                                 Art 81 LNCDMX.- E”l Notario es responsable administrativamente de la conservación y resguardo de los folios y libros que integren su protocolo. En caso de pérdida, extravío o robo de los folios y libros del protocolo de un Notario, este o el personal subordinado a su cargo, deberán dar aviso de inmediato a las Autoridades Competentes, y hacerlo del conocimiento del Ministerio Público, levantando en ambos casos acta circunstanciada, de tal manera que la autoridad administrativa proceda a tomar las medidas pertinentes, y la autoridad ministerial inicie la indagatoria que proceda.” 

 

Se sigue el sistema de que los libros y expedientes se archivarán en ella al fin de cada año, con toda la seguridad y precauciones conducentes para su conservación.

 

Por lo que se refiere a los libros de los extractos se establece que se depositarán en el oficio de hipotecas del partido, que debemos recordar que estaba a cargo de un notario, para que en caso de pérdida de un registro, se conserve la otra. 

 

Según el artículo 26, los actos del estado civil deberán contener todos los datos que lleven a su identificación. (año, el día y la hora en que se registran; los nombres, apellidos, origen, vecindad, habitación, edad, estado y profesión de los interesados y de los testigos). 

                              Art. 103 F XVIII LNCDMX.- “Expresará el nombre y apellidos paterno y materno,   nacionalidad, fecha y lugar de nacimiento, estado civil, ocupación y domicilio de los otorgantes, y de sus representados, en su caso. Sólo que la mujer casada lo pida, se agregará a su nombre y apellidos, el apellido o apellidos paternos del marido. En el caso de extranjeros pondrá sus nombres y apellidos tal como aparecen en la forma migratoria correspondiente. El domicilio se anotará con mención de la población, el número exterior e interior, en su caso, del inmueble, el nombre de la calle o de cualquier otro dato que precise la dirección hasta donde sea posible. Respecto de cualquier otro compareciente, el Notario hará mención también de las mismas generales; y …”

                    REGLAMENTO de la LNCDMX

                   Artículo 31. Conforme al artículo 103 fracción XVIII, el notario al redactar las escrituras expresará el nombre y apellidos paterno y materno de los otorgantes y de sus representados, en su caso, en el orden en que le sean manifestados o en el que aparezcan en las actas de nacimiento, que al efecto le exhiban.

 

El artículo siguiente establece que el oficial del estado civil no puede insertar en el registro más que lo expresamente declarado por las partes.

 

Cuando alguna de las partes no sepa leer, uno de los testigos designados por la parte, leerá el registro y firmará cuando aquella no sepa hacerlo. 

 

                       Art. 107 LNCDMX.- “Si alguno de los otorgantes … declarare no saber o no poder leer, designará  a una persona que la lea y le dé a conocer su contenido…”

El artículo 28 establece que cuando alguno o los interesados no puedan acudir personalmente al registro, podrán hacerlo por apoderado con poder especial. 

 

Como en los instrumentos públicos se requiere de la asistencia de 2 testigos varones, mayores de 21 años, que sepan leer y escribir, y que estén en el goce de los derechos de ciudadano; no es impedimento que pueden ser los parientes a falta de otros, y sólo en caso de absoluta necesidad podrá ser testigo alguna mujer. Aquí debemos recordar lo que hemos expresado respecto de la ciudadanía de la mujer, ya que como se aprecia el articulado establece que los testigos deben estar en el goce de sus derechos ciudadanos.

 

La ley establece la misma mecánica que en los instrumentos para su firma en el artículo 30: “Los actos del estado civil serán firmados por el oficial del registro, los interesados y los testigos, dándose previa lectura al acto, cuya circunstancia se hará constar antes de la firma, y expresando si algunos no firman, la causa porque dejan de hacerlo.” 

 

La autoridad puede llevar a cabo la verificación (inspección) de los registros, se señala que si los errores detectados se pueden subsanar, se hará desde luego, pero aplicando las multas correspondientes al responsable.  Si los errores del registro fuesen de gravedad, se suspende al empleado culpable, y con todos los datos se pone a disposición del juez competente. 

 

El Capítulo IV, que inicia en el artículo 65, regula lo relativo al matrimonio.

 

Se estable que el matrimonio es un contrato, que los consortes presentan ante el oficial del estado civil para su registro.

 

Dicho registro debe contener todos los datos de su identificación (año, mes, día y hora en que se efectúa; los nombres, apellidos, origen, domicilio y edad de los contrayentes, de sus padres, abuelos ó curadores y de los padrinos)

 

Se requiere en caso de menores el consentimiento de los padres ó curadores, ó la constancia de haberse suplido por la autoridad competente en caso de negativa por parte de aquellos.

 

Toda vez que la ley regula que el contrato de matrimonio se celebra una vez efectuado el casamiento eclesiástico, en esta fecha se debe exhibir la partida de la parroquia.

 

Los consortes deben manifestar su consentimiento (como uno de los elementos de existencia de todo contrato); la declaración de dote, arras, donación, proternupcias, y cualquier otra relativa a los derechos que mutuamente adquieran los consortes: los nombres de los testigos, que deben ser 2 por el marido y 2 por la mujer, expresándose si son parientes y en que grado.

 

Una vez efectuado lo anterior el oficial del estado civil, hace la solemne declaración de estar registrado legalmente el contrato. 

 

Es importante hacer notar el artículo 3, que indica  “El que no estuviere inscrito en el registro, no podrá ejercer los derechos civiles”. Como lo señala el registrarse  era una parte fundamental para obtener los derechos como mexicano. 

 

En su artículo 4 señala: “Al entablarse y contestarse una demanda, al otorgarse cualquiera escritura pública, así como para hacer valer el derecho hereditario y cualquiera contrato, se hará constar la inscripción con el certificado que de ella debe dar el oficial del estado civil.”.   Como vemos la inscripción de las escrituras le correspondía a la oficina del registro civil, como veremos durante el desarrollo de este trabajo la función del escribano y la del juez del registro civil tiene coincidencias que nos  facilita exponer nuestra proposición que le da título a estas propuestas  “Matrimonio y divorcio ante notario”, proposición que iremos desarrollando.

 

En su artículo doce la ley señala los actos del estado civil; 12. Los actos del estado civil, son: I. El nacimiento. II. El matrimonio. III. La adopción y arrogación. IV. El sacerdocio y la profesión de algunos votos religiosos, temporal ó perpetuo. V. La muerte. 

 

En el artículo 14 se define la forma de numerar las fojas de los libros de registro, en el 17 se prohíbe llevar el registro en hojas sueltas, ordenando que los libros deben encuadernarse

 

Los artículos 16 y 19 describen el uso del libro de registros, estas características señaladas en los artículos 14, 16, 17 y 19  las  vamos a seguir encontrando en las siguientes leyes reguladoras del matrimonio en el siglo XIX, dichas características son parte medular del uso del protocolo del escribano, hoy notario: 

 

Una parte importante del artículo 29 que trata  sobre el desempeño de los testigos sigue el mismo “patrón” utilizado en las actividades del escribano en el siglo ya citado:

 

Los artículos 71 y 72 son los antecedentes para que el al final del proceso el  Estado alcanzara el “dominio” sobre el acto del matrimonio;

 

(Artículo 71.: El matrimonio será registrado dentro de cuarenta y ocho horas después de celebrado el sacramento. 

 

 Artículo 72.: El matrimonio que no esté registrado, no producirá efectos civiles.)

 

Se puede observar que en ambos artículos se ordena  que el matrimonio sea registrado ante el Estado.

 

Como iremos revisando encontraremos diversas afinidades en el trabajo del juez u oficial del registro civil y el escribano que nos da la base para  nuestras propuestas de que el notario público reúne las  características fundamentales para llevar a cabo el matrimonio y el divorcio administrativo en la Ciudad de México.

 

 

Categorías: ARTÍCULO

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