TITULO QUINTO
DISPOSICIONES COMUNES A LA SUCESIÓN
TESTAMENTARIA Y A LA LEGITIMA

CAPITULO I
De las precauciones que deben adoptarse
cuando la viuda queda en cinta.

Art. 3893
Cuando á la muerte del marido, la viuda queda ó cree quedar en cinta, debe ponerlo dentro de cuarenta días en conocimiento del juez, para que lo notifique á los interesados en la sucesión.

3894
Los interesados podrán pedir al juez que se proceda oportuna y decorosamente á la averiguación de la preñez.

3895
Aunque resulte cierta la preñez, ó los interesados no la contesten, podrán pedir al juez que dicte las providencias convenientes para evitar la suposición del parto, ó que el hijo que nazca pase como viable, no siéndolo en realidad.

3896
Cuando el resultado de la averiguación fuere contrario á la certeza de la preñez, y la viuda insista en que aquella es verdadera, podrá pedir al juez que, con audiencia de los interesados, le señale una casa decente, donde sea guardada á vista y con todas las precauciones necesarias, hasta que llegue el tiempo natural del parto.

3897
Los interesados pueden pedir en cualquier tiempo que se repita la averiguación.

3898
Si el marido reconoció en instrumento público ó privado la certeza de la preñez de su consorte, no podrá procederse á la averiguación; pero los interesados podrán pedir que se practiquen las diligencias de que habla el artículo 3895.

3899
La viuda en cinta, aun cuando tenga bienes, debe ser alimentada competentemente.

3900
Si la viuda no da aviso al juez ó no observa las medidas dictadas por él, podrán los interesados negarle los alimentos, cuando tenga bienes.

3901
Si por averiguaciones posteriores resultare cierta la preñez, se deberán abonar los alimentos que hubieren dejado de pagarse.

3902
La omisión de la madre no perjudica á la legitimidad del hijo, si por otros medios legales pudiere acreditarse.

3903
La viuda no debe devolver los alimentos percibidos aun cuando haya habido aborto ó no resultare cierta la preñez, salvo el caso en que ésta hubiere sido contradicha por la información pericial.

3904
El juez decidirá de plano toda cuestiones relativas á alimentos, en sentido favorable á la viuda.

3905
La viuda que estuviere en ejercicio de la patria potestad, continuará en la administración de los bienes que correspondan á los menores.

3906
Si no tuviere hijos, ó fueren mayores, el albacea administrará los bienes, salvo lo dispuesto, en el art. 2201.

3907
La división de la herencia se suspenderá hasta que se verifique el parto; mas los acreedores podrán ser pagados con mandato judicial.

3908
Para cualquiera de las diligencias que se practiquen conforme á lo dispuesto en este capítulo, deberá ser oída la viuda.

CAPITULO II
De la porción viudal

3909
El cónyuge viudo, sean cuales fueren las capitulaciones de su matrimonio disuelto, que se hallare sin medios propios de subsistencia, tendrá derecho á que se le suministren alimentos de los frutos de los bienes que el cónyuge difunto dejare.

3910
La concesión de alimentos cesa, si el cónyuge que sobrevive, se encuentra en los casos señalados por las fracciones 1ª, 2ª, 3ª, 6ª y 10ª del artículo 3428.

3911
Lo dispuesto en el artículo 3909, no comprende los bienes de que el marido haya sido siempre usufructuario.

3912
Los alimentos durarán mientras los necesite el viudo, y no pase á segundas nupcias ó no reciba la parte de herencia que conforme á derecho le corresponda.

3913
Los alimentos serán tasados por el juez, atendidos los rendimientos de los bienes y la necesidad y circunstancias del viudo, á no ser que haya arreglo amigable.

CAPITULO III
Del derecho de acrecer.

Art. 3914
Derecho de acrecer es el que la ley concede á un heredero para agregar á su porción hereditaria la que debía corresponder á otro heredero.

3915
Para que en las herencias por testamento tenga lugar el derecho de acrecer, se requiere :

1º. Que dos ó más sean llamados á una misma herencia ó á una misma porción de ella, sin especial designación de partes;

2º. Que uno de los llamados muera antes que el testador, renuncie la herencia ó sea incapaz de recibirla.

3916
No se entenderá que están designadas las partes, sino cuando el testador haya mandado expresamente que se dividan ó las haya designado con señales físicas; mas la frase por mitad ó por partes iguales ú otras, que aunque designan parte alícuota, no fijan ésta numéricamente, ó por señales
que hagan á cada uno dueño de un cuerpo de bienes separado, no excluyen el derecho de acrecer.

3917
Si la falta del coheredero acaece después de haber aceptado la herencia, no hay lugar al derecho de acrecer, y su parte sé trasmite á sus herederos, salvo lo prevenido en el artículo 3922.

3918
Si los herederos son forzosos, el derecho de acrecer solo tiene lugar cuando la parte de libre disposición se deja á dos ó mas de ellos ó á alguno de ellos y á un extraño

3919
La mejora que se deja á un solo heredero forzoso, ó á varios sin el requisito que se exige en la fracción 1ª del artículo 3915, acrece á los demás coherederos.

3920
Los herederos á quienes acrece la parte caduca, sucede en todos los derechos y obligaciones que tendría el que no quiso ó no pudo recibir la
herencia.

3921
Los herederos sólo pueden repudiar la porción que acrece á la suya, renunciando la herencia; á no ser que sean herederos forzosos.

3922
Cuando conforme á la ley deba tener lugar el derecho de acrecer entre los llamados conjuntamente á un usufructo, la porción del que falte acrecerá siempre al otro, aunque aquel falte después de haber aceptado y aunque haya estado en posesión de su parte de usufructo.

3923
Lo dispuesto en los artículos 3915, 3916, 3917, 3920, 3921 y 3922 se observará igualmente en los legados.

3924
Cuando los legatarios no se hallen en el caso de la fracción 1ª del artículo 3915, pero sí en alguno de los señalados en la fracción 2ª, el legado acrecerá á los herederos.

3925
El testador puede prohibir ó modificar como quiera el derecho de acrecer, salvas las legítimas.

3926
En las herencias sin testamento se observará lo prevenido en los artículos 3848, 3849 y 3851.

CAPITULO IV
De la apertura y trasmision de la herencia.

Art. 3927
La sucesión se abre en el momento en que muere el autor de la herencia, y cuando, conforme á lo dispuesto en el capítulo 5º, título 13 del Libro 1º, se declara la presunción de muerte de un ausente.

3928
La sucesión se abrirá en el lugar donde el difunto hubiere tenido su domicilio.

3929
A falta de domicilio fijo, se abrirá en el lugar donde estuvieron situados los bienes raíces que la formen.

3930
Si hubiese bienes raíces en diversos lugares, la sucesión se abrirá donde se halle la mayor parte de ellos, calculada por el pago de mayor suma de contribuciones directas.

3931
A falta de domicilio fijo y de bienes raíces, la sucesión se abrirá en el lugar donde su autor hubiere fallecido.

3932
Siendo varias las personas llamadas simultáneamente á la misma herencia, se considerará como indivisible el derecho que tienen á ella, tanto respecto de la posesión como del dominio, mientras no se haga la partición.

3933
No habiendo albacea nombrado, cada uno de los herederos puede, en el caso del artículo anterior, reclamar la totalidad de la herencia que le corresponda conjuntamente con otros; sin que el demandado pueda oponerle la excepción de que la herencia no le pertenece por entero.

3934
Habiendo albacea nombrado, él deberá promover la reclamación á que se refiere el artículo precedente; y siendo moroso en hacerlo, los herederos podrán pedir la remoción.

3935
El derecho de reclamar la herencia prescribe en veinte años y es trasmisible á los herederos.

CAPITULO V
De la aceptación y de la repudiación de la herencia.

Art. 3936
La aceptación y la repudiación de la herencia, son actos enteramente voluntarios y libres para los mayores de edad, aunque sean herederos forzosos.

3937
La aceptación puede ser expresa ó tácita.

3938
Es expresa la aceptación si el heredero acepta con palabras terminantes; y tácita, si ejecuta algunos hechos de que se deduzca necesariamente la intención de aceptar, ó aquellos que no podría ejecutar sino con la cualidad de heredero.

3939
Ninguno puede aceptar ó repudiar la herencia en parte, con plazo ó condicionalmente.

3940
Pueden aceptar ó repudiar la herencia todos los que tienen la libre disposición de sus bienes.

3941
La mujer casada no puede aceptar ó repudiar la herencia válidamente, sin autorización de su marido ó licencia judicial. Respecto del marido se observará lo dispuesto en el artículo 2160.

3942
La herencia dejada á los menores y demás incapacitados, será aceptada por los tutores.

3943
Los sordo-mudos que no estuvieren en tutela y supieren escribir, podrán aceptar ó repudiar la herencia por sí ó por procurador; pero si no supieren escribir, la aceptará en su nombre un tutor electo para el caso, conforme á lo dispuesto en los casos de interdicción.

3944
Si los herederos no se convinieren sobre la aceptación ó repudiación, podrán aceptar unos y repudiar otros; pero sólo los que acepten tendrán el carácter y los derechos de herederos.

3945
Si el heredero fallece sin aceptar ó repudiar la herencia, el derecho de hacerlo se trasmite á sus herederos.

3946
Los efectos de la aceptación ó repudiación de la herencia se retrotraen siempre á la fecha de la muerte de la persona á quien se hereda.

3947
La repudiación debe ser expresa y hacerse por escrito ante el juez.

3948
La repudiación no priva al que la hace, si no es heredero ejecutor, del derecho de reclamar los legados que se le hubieren dejado.

3949
El nombrado heredero en testamento y que al mismo tiempo tenga derecho de heredar por intestado, si repudia como heredero testamentario, pierde el derecho de suceder por intestado.

3950
El que repudia el derecho de suceder por intestado sin tener noticia de su título testamentario, puede, en virtud de éste, aceptar la herencia.

3951
Se exceptúa de lo dispuesto en el artículo 3949 la renuncia hecha por un heredero forzoso, de la herencia que se le dejare con alguna condición ó gravaren sobre su legítima.

3952
Ninguno puede, ni aun por contrato de matrimonio, renunciar la sucesión de persona viva, ni enajenar los derechos que eventualmente pueda tener á su herencia.

3953
Nadie puede aceptar ni repudiar, sin estar cierto de la muerte de aquel de cuya herencia se trata.

3954
Conocida la muerte de aquel á quien se hereda, se puede renunciar la herencia dejada bajo condición, aunque ésta no se haya cumplido.

3955
Los legítimos representantes de las sociedades y corporaciones capaces de adquirir, pueden aceptar la herencia que á aquellas se dejaren; mas para repudiarla necesitan la aprobación judicial con audiencia del Ministerio público.

3956
Los establecimientos públicos no pueden aceptar ni repudiar una herencia sin aprobación del Gobierno.

3957
Cuando alguno tuviere interés en que el heredero declare si acepta ó repudia la herencia, podrá pedir, pasados nueve días de la apertura de ésta, que el juez asigne al heredero un plazo que no excederá de un mes, para que dentro de él haga su declaración, apercibido de que si no la hace, se tendrá la herencia por aceptada.

3958
La aceptación y la repudiación, una vez hechas, son irrevocables, y no pueden ser impugnadas sino en los casos de dolo ó violencia.

3959
El heredero puede revocar la aceptación ó la repudiación, cuando por un testamento desconocido al tiempo de hacerla, se altera la calidad ó la cantidad de la herencia.

3960
En el caso del artículo anterior, si el heredero revoca la aceptación, devolverá todo lo que hubiere percibido de la herencia, observándose respecto de los frutos las reglas relativas á los poseedores de buena ó mala fé, según haya sido la del heredero.

3961
Si el heredero repudia la herencia en perjuicio de sus propios acreedores, pueden éstos pedir al juez que los autorice para aceptarla en nombre de aquel.

3962
En el caso del artículo anterior, la aceptación sólo aprovechará á los acreedores para el pago de sus créditos; pero si la herencia excediere del importe de éstos, el exceso pertenecerá á quien llame la ley, y en ningún caso al que hizo la renuncia.

3963
Los acreedores cuyos créditos fueren posteriores á la repudiación, no pueden ejercer el derecho que concede el artículo 3961.

3964
El que por la repudiación de la herencia deba entrar en ella, podrá impedir que la acepten los acreedores, pagando á éstos los créditos que tenían contra el que repudió.

3965
El heredero que por sentencia es declarado culpable de haber ocultado ó sustraído algo de la herencia, es responsable de los daños y perjuicios, y queda, además, sujeto á las prescripciones del Código penal.

3966
El que á instancia de un legatario ó acreedor hereditario, haya sido declarado heredero, será considerado como tal por los demás, sin necesidad de nuevo juicio.

3967
La aceptación en ningún caso produce confusión de los bienes del autor de la herencia y de los del heredero.

3968
Toda herencia se entiende aceptada con beneficio de inventario, aunque no se exprese.

3969
En la disposición del artículo 3503, no se comprenden las obligaciones mancomunadas que hubieren contraído el heredero y el autor de la herencia.

CAPITULO VI
Del inventario y de la liquidación de la herencia.

3970
Todo heredero, ya lo sea por testamento, ya por intestado, si aceptare la herencia, tendrá obligación de promover la formación de inventario dentro de ocho días, contados desde que supiere su nombramiento ó tomare parte en la sucesión.

3971
El albacea promoverá por sí mismo en el plazo indicado en el artículo que precede, y el inventario legal que él forme, aprovechará á los demás interesados.

3972
Si el albacea no promoviere el inventario, podrá hacerlo cualquier heredero, y aprovechará á los demás aunque no sean interesados.

3973
Èl heredero que hubiere promovido, se considerará como asociado al albacea, quien no podrá sin consentimiento de aquel, ejecutar ningún acto de administración.

3974
Lo dispuesto en los dos artículos anteriores, se observará igualmente cuando pasados los noventa días y la prórroga qué concede el artículo 3983, no haya concluido el albacea, y algún heredero promueva la conclusión del inventario.

3975
El juez, durante los días señalados en el artículo 3970, y aún inmediatamente después de la muerte de una persona, si no está presente alguno de los herederos, dictará las providencias oportunas para que no se oculten ó pierdan los bienes.

3976
En el caso del artículo anterior será oído precisamente el Ministerio público.

3977
El inventario se formará por memorias simples, con citación de todos los interesados ó de sus representantes legítimos.

3978
El inventario será solemne en los casos siguientes:

1º Si la mayoría de los herederos y legatarios así lo exige;

2º Cuando los acreedores hereditarios pidan separación de patrimonio, conforme á lo dispuesto en los artículos 2065 y 2066.

3º Siempre que la herencia hubiere confundidos bienes dotales.

4º Siempre que la Hacienda pública ó los establecimientos de beneficencia tengan interés en la herencia.

5º En los de intestado de que hablan los artículos 3710 y 3713.

3979
El inventario solemne se formará según disponga el Código de procedimientos.

3980
El albacea hará citar judicialmente por un término que no pase de treinta días, á los legatarios y acreedores del difunto, para que, si quieren, asistan á la formación del inventario.

3981
Si pasado dicho término, no comparecieren las personas citadas, la formación del inventario continuará con asistencia del Ministerio público.

3982
El albacea tendrá obligación de concluir los inventarios dentro de noventa días contados desde que aceptó el nombramiento.

3983
Si los bienes se hallaren repartidos, ó ubicados á grandes distancias, ó si por la naturaleza de los negocios no se creyeren bastantes los noventa días, podrá el juez ampliar hasta por nueve meses el término, con audiencia de los interesados y del Ministerio público.

3984
El albacea, al promover la formación del inventario, nombrará de acuerdo con los interesados, uno ó más peritos valuadores, y si no hubiere conformidad en el nombramiento, la mitad de los peritos será de elección del albacea y la otra mitad de los demás interesados.

3985
Los peritos, antes de comenzar sus trabajos, nombran un tercero para el caso de discordia, y si no hubiere acuerdo entre ellos, la elección será hecha por el juez.

3986
Los peritos incluirán su dictamen en el mismo inventario, firmando éste bajo protesta, y si fueren convencidos de dolo ó mala fe, serán responsables de los daños y perjuicios.

3987
Todos los objetos deberán estimarse según su estado y valor actual.

3988
Los peritos declararán cuales objetos pueden dividirse sin perjuicio.

3989
Los predios rústicos y urbanos serán valuados por el importe medio de sus productos en un quinquenio, deducidos los gastos de reparación y cultivo y cualesquiera gravámenes.

3990
Si entre los bienes de la herencia hubiere predios sujetos á enfitéusis, no valuados según se previene en el artículo 3243, se calculará el valor del dominio útil por las mismas bases establecidas en el artículo que precede, y el dominio directo se calculará capitalizando la pensión al tanto por ciento estipulado, y á falta de convenio, al seis por ciento anual.

3991
El inventario debe comprender todos los bienes muebles é inmuebles del difunto, sus derechos y acciones, y sus deudas, con expresión del origen, naturaleza y calidad de los documentos en qué consten.

3992
Si el difunto tenía en su poder bienes ajenos prestados, en depósito, en prenda o bajo cualquier otro título, también se harán constar en el inventario con expresión de la causa.

3993
Durante la formación del inventario no podrán los acreedores y legatarios exigir el pago de sus créditos y legados, con las excepciones contenidas al fin de los artículos 3997 y 4000.

3994
Pueden también los acreedores y legatarios demandar al albacea sobre cualquiera cuestión de dominio y posesión que se funde en títulos anteriores á la sucesión, así como el albacea podrá demandar á los deudores hereditarios.

3995
Si los interesados no estuvieren conformes con el inventario, el juez decidirá con audiencia de todos ellos, en los términos que establezca el Código de procedimientos.

3996
Obtenida la decisión judicial ó estando conformes los interesados con el inventario, el albacea procederá á liquidar la herencia.

3997
En primer lugar serán pagadas las deudas mortuorias, si no lo estuvieren ya, pues pueden pagarse antes de la formación del inventario.

3998
Se llaman deudas mortuorias los gastos del funeral y los que se hayan causado en la última enfermedad del autor de la herencia.

3999
El pago de las deudas mortuorias se imputará á la parte libre, haya ó no dispuesto de ella el testador: Lo que excediere de esa parte, se pagará del cuerpo de la herencia.

4000
En segundo lugar se pagarán los gastos causados por la misma herencia y los créditos alimenticios, que pueden también ser cubiertos antes de la formación del inventario.

4001
Si para hacer los pagos de que hablan los artículos anteriores no hubiere dinero en la herencia, el albacea promoverá la venta de los bienes muebles y aun de los inmuebles, con las solemnidades que respectivamente se requieren.

4002
En seguida se pagarán las deudas hereditarias que fueren exigibles.

4003
Se llaman deudas hereditarias las conocidas por el autor de la herencia independientemente de su última disposición, y de las que es responsable con sus bienes.

4004
Si hubiere pendiente algún concurso, el albacea no deberá pagar sino conforme a la sentencia de graduación.

4005
Los acreedores, cuando no haya concurso, serán pagados en el orden en que se presenten; pero sí entre los no presentados hubiere algunos preferentes, se exigirá á los que fueren pagados la caución de acreedor de mejor derecho.

4006
El albacea, concluido el inventario no podrá pagar los legados sin haber cubierto ó asignado bienes bastantes para pagar las deudas, conservando en los respectivos bienes los gravámenes especiales que tengan.

4007
Los acreedores que se presenten después de pagados los legatarios, sólo tendrán acción contra éstos cuando en la herencia no hubiere bienes bastantes para cubrir sus créditos.

4008
La venta de bienes hereditarios para el pago de deudas y legados, se hará en pública subasta; á no ser que la mayoría de los interesados acuerde otra cosa.

4009
El acuerdo de los interesados ó la autorización judicial en su caso, determinarán la aplicación que haya de darse al precio de las cosas vendidas.

4010
El inventario hecho por el heredero que después repudia, aprovecha al sustituto y á los herederos por intestado.

4011
El inventario perjudica á los que lo hicieron y á los que lo aprobaron, pero no á los que no fueron citados para él.

4012
Si los acreedores hereditarios ó testamentarios, al demandar al heredero, designan como pertenecientes á la herencia algunos bienes no incluidos en el inventario, es de su cargo la prueba correspondiente.

4013
Si dichos acreedores obtienen sentencia favorable, y en la omisión hubo dolo por parte de los herederos, se impondrá á éstos una multa de veinticinco por ciento sobre el importe de su parte líquida, fuera de la indemnización de daños y perjuicios.

4014
Cuando no alcancen los bienes para pagar las deudas y legados, el albacea debe dar cuenta de su administración á los acreedores y legatarios.

4015
Aprobado el inventario por el juez ó de consentimiento de todos los interesados, no puede reformarse sino por error ó dolo declarados por sentencia definitiva, pronunciada en juicio ordinario.

4016
Los gastos de inventario son carga de la herencia, salvo que el testador haya dispuesto otra cosa.

CAPITULO VII
De las colaciones

Art. 4017
Las cantidades que los herederos forzosos hayan recibido antes de la muerte del testador por dote, donación ú otro título lucrativo, se considerarán como existentes en la masa de la herencia, para la designación de las legítimas y la cuenta de partición: esto es lo que se llama traer a colación

4018
La colación no tendrá lugar entre los herederos legítimos, si el donante así lo hubiere declarado, ó si el donatario repudiare la herencia; salvo el caso en que la donación deba reducirse por inoficiosa.

4019
Cuando los nietos sucedieren á los abuelos, representando á sus padres, traerán á colación lo que éstos hubieren recibido, aun cuando ellos no lo hayan heredado.

4020
El padre no está obligado á traer á colación en la herencia de sus ascendientes lo donado á su hijo por aquellos, ni el marido ó la mujer lo donado á su consorte por el suegro ó suegra, aún cuando el donante disponga expresamente lo contrario, salva la limitación del artículo 2233.

4021
Los gastos hechos por el padre en la curación de un hijo, aun cuando sean de grande importancia y extraordinarios, no están sujetos á colación.

4022
Tampoco lo están los de alimentos y educación primaria, ni los de la secundaria que reciba el hijo en la casa de su padre.

4023
Los gastos que el padre haga en dar á sus hijos una carrera profesional ó artística, ó para el pago de sus deudas, se traerán a colación, pero se rebajará de ellos lo que el hijo habría gastado viviendo en la casa y compañía de sus padres.

4024
El padre puede dispensar la colación de que trata el artículo que precede, á no ser que aún hecha la deducción que en él se previene, excedan los gastos de la legítima.

4025
No han de traerse á colación las mismas cosas donadas, sino el valor que tenían al tiempo de la donación, aunque no se hubiere hecho entonces su justiprecio.

4026
El aumento ó deterioro posterior, y aún la pérdida total, sea casual ó culpable, será á cargo del donatario.

4027
Respecto de las cosas dadas en dote, la mujer elegirá para la computación el tiempo en que se constituyó la dote ó el de la apertura de la sucesión.

4028
Los coherederos del donatario serán pagados en bienes de la misma especie y naturaleza que los traídos á colación, si fuere posible.

4029
Los herederos no pueden ser pagados en especie, tienen derecho de ser igualados el dinero, si los bienes traídos á colación fueren raíces; en cuyo caso se venderán los que al efecto fueren necesarios.

4030
Si los bienes fueran muebles, sólo tendrán los cohetes de los derechos de ser enterados con otros muebles de la herencia, según su valor.

4031
Cuando el valor de los bienes donados excediere de la porción legítima del donatario, y el testador ó la ley no hicieren aplicación de la parte disponible, si la donación fue por vía de dote, la mujer no tendrá más opción para conservarla integra, qué la que le concede el artículo 4027.

4032
En el caso del artículo anterior, si la donación no fuere por dote, se considerará como mejora en la parte libre del testador, y lo que exceda de esta y de la legítima, se devolverá á la masa de la herencia.

4033
Si hubiere diversos donatarios, y la parte de libre disposición no alcanzare para pagar á todos, se prorateará entre ellos.

4034
En el caso del artículo anterior, si el autor de la herencia hubiere aplicado su porcion disponible á otro heredero distinto del donatario, se tendrá por no hecha la aplicación.

4035
Si la donación es hecha por ambos cónyuges, sólo se traerá á colación al inventario de cada uno de ellos, la parte con que cada cual contribuyó á la donación.

4036
Cuando el valor de los inmuebles donados excediere del haber del donatario, y éste los hubiere enajenado, los coherederos sólo podrán repetir contra el tercer poseedor por el exceso y previa excusión de los bienes del donatario.

4037
Los bienes, por el solo hecho de traerse á colación, no causan réditos ni producen frutos para la herencia, mientras no se hace la partición.

4038
Si computado el valor de los bienes, resulta que hay alguna parte que por exceder de cuánto podía aplicarse al donatario, debe ser devuelta por el, los intereses legales de esa parte ó los frutos se deben á la masa hereditaria desde el día en que se abre la sucesión.

4039
Aunque los herederos no estén conformes á lo que alguno de ellos deba traer á colación, no se suspenderá la partición de la herencia, asegurándose previamente el derecho reclamado por aquellos.

CAPITULO VIII
De la partición.

Art. 4040
Aprobados el inventario y la cuenta de administración, el albacea debe hacer inmediatamente la partición de la herencia.

4041
A ningún coheredero puede obligarse á permanecer en la indivisión de los bienes, ni aun por prevención expresa del testador.

4042
Sólo puede suspenderse una partición en virtud de convenio expreso de los interesados, y por un término que no pase de cinco años.

4043
Todo coheredero que tenga libre disposición de sus bienes, puede pedir en cualquier tiempo la partición de la herencia.

4044
Por los incapacitados y por los adolescentes deben pedir la partición sus representantes legítimos.

4045
El marido no puede pedir la partición a nombre de su mujer sin consentimiento de ésta, ni la mujer sin autorización del marido, el defecto de uno ú otra se suplirá por el juez.

4046
Los herederos bajo condición no pueden pedir la partición hasta que aquella se cumpla.

4047
Los coherederos del heredero condicional pueden pedir la partición, asegurando competentemente el derecho de aquel para el caso de existir la condición, y hasta saberse qué ésta ha faltado ó no puede ya verificarse, la partición se tendrá como provisional.

4048
Lo dispuesto en el artículo anterior se observará también cuando el albacea haga la partición en uso de sus facultades.

4049
La partición se considerará provisional sólo en cuanto á la parte en que consista el derecho pendiente, y en cuanto á las cauciones con que se haya asegurado.

4050
El acreedor de un heredero ó legatario que ha trabado ejecución en el derecho que estos tienen en la herencia, y que ha obtenido sentencia de remate, puede pedir la partición siempre que el pago no puede hacerse con otros bienes.

4051
El cesionario del heredero ó legatario puede pedir la partición.

4052
Si antes de hacerse la partición, muere uno de los herederos, dejando dos ó más herederos, bastará que uno de éstos la pida, pero todos ellos deberán proceder de consuno y bajo una misma representación.

4053
Respecto de la división de los bienes de un ausente, se observará lo dispuesto en el título 13 del Libro 1º.

4054
El dueño de los bienes que tenga herederos forzosos, puede hacer la partición de aquellos por acto entre vivos, sujetándose á las reglas siguientes:

1ª Que todos los herederos sean mayores de edad:

2ª Que de hecho reciba cada uno de ellos los bienes que le correspondan.:

3ª Que la partición se reduzca á escritura pública, y sea aceptada expresamente por los herederos.

4055
En el caso del artículo anterior, el dueño de los bienes puede reservarse la parte que conforme á la ley es de libre disposición, y respecto de ella y de cualesquiera otros bienes que adquiera después de la partición, no tendrán derecho los herederos forzosos sino en el caso de intestado.

4056
Cuando los herederos no sean forzosos, se observa la dispuesto para las donaciones entre vivos.

4057
Si la partición se hiciere por última voluntad, se cumplirá en cuanto no perjudique la legítima de los herederos forzosos.

4058
Si alguno de los herederos estuviere ausente y no tuviere representante legítimo, el juez procederá conforme á lo dispuesto en los artículos 697 á 706 y demás relativos.

4059
La partición en el caso del artículo anterior debe ser aprobada judicialmente, observándose además lo prevenido en los artículos 768 á 771.

4060
El albacea separará en primer lugar la parte que corresponda al cónyuge que sobreviva, conforme á las capitulaciones matrimoniales y á las disposiciones que arreglan los bienes dotales y la sociedad legal.

4061
Se deducirá enseguida la parte que conforme á derecho fuera de libre disposición del testador.

4062
Con ella se pagarán los legados, observándose el órden y demás disposiciones sobre preferencia y reducción contenidas en el capítulo 7º, título 2º de este Libro.

4063
Lo que sobre se agregará al resto del caudal hereditario, el cual se dividirá entre los herederos por partes proporcionales á sus legítimas ó á las cuotas que el testador les haya asignado.

4064
El albacea formará el proyecto de partición por sí mismo ó lo encargará á otra persona de acuerdo con la mayoría de los herederos.

4065
Si no hubiere mayoría, el juez nombra al contador, escogiéndole entre los que hubieren sido propuestos por el albacea ó por los herederos.

4066
El proyecto de partición se sujetará á las reglas siguientes:

1ª Si el testador hizo designación de partes, el albacea la observará estrictamente, anotando el exceso ó defecto del precio de la cosa designada respecto de la legítima ó porción del heredero;

2ª Si no hay designación de partes en cosa determinada, se incluirán en cada porción bienes de la misma especie, en cuanto fuere posible;

3ª Si los inmuebles de la herencia reportan gravámenes, se especificarán, indicando el modo de redimirlos ó dividirlos entre los herederos.

4067
El albacea presentará el proyecto de partición á la aprobación de todos los interesados ó de sus representantes legítimos.

4068
Si formadas las porciones, algún heredero reclamare sobre la cantidad que se le haya designado, el juez oyendo sumariamente al contador, decidirá confirmando la partición ó mandando reponerla.

4069
De lo determinado por el juez, no habrá más recursos que los que para los juicios sumarios establece el Código de procedimientos.

4070
Si la reclamación fuere relativa á la clase de bienes asignados, y no hubiere convenio, los bienes que se disputen, se venderán, observándose lo dispuesto en los artículos 4074 á 4080.

4071
Todo heredero ó legatario de cantidad, tiene derecho de pedir que se le apliquen en pago bienes de la herencia, la aplicación de ellos se hará por el precio que tengan en el avalúo.

4072
En el caso del artículo anterior, la elección será del que debe pagar la herencia ó el legado, á no ser que el testador hubiere dispuesto otra cosa.

4073
Los bienes que fueren indivisibles ó que desmerezcan mucho por la división, podrán adjudicarse á uno de los herederos con la condición de abonar á los otros el exceso en dinero.

4074
Si no pudiere realizarse lo dispuesto en el artículo anterior, y los herederos no se convinieren en usufructuar los bienes en común ó en otra manera de pago, se procederá á su venta, prefiriéndose al heredero que haga mejor postura.

4075
La venta se hará en pública subasta, y admitiendo licitadores extraños, siempre que haya menores ó que alguno de los herederos lo pida.

4076
La diferencia que hubiere en el precio, aumentará ó disminuirá la masa hereditaria. En estos casos la partición deberá modificarse.

4077
Si a pesar de lo dispuesto en el artículo 3988, se suscitaré cuestión sobre si los bienes admiten cómoda división, el juez oyendo á un nuevo perito que él nombre, decidirá lo conveniente.

4078
Si verificadas tres al monedas, no hubiere postor para los bienes que no admitan cómoda división, se sortearán, y al que designe la suerte, se adjudicarán por la mitad de su valor.

4079
Lo que en el caso del artículo anterior, exceda de la cuota del heredero adjudicatario, será reconocido por éste, salvo convenio en otro sentido, durante seis años al seis por ciento con hipoteca de la cosa adjudicada, á favor de la persona á quien corresponda, según la partición.

4080
Si la cosa adjudicada no cubriere la cuota del heredero adjudicatario, y no pudiere completarse ésta con otros bienes, la diferencia se reconocerá sobre otro inmueble en los términos establecidos en el artículo anterior.

4081
Si varios herederos pretenden una misma cosa de la herencia, se licitará entre ellos, y lo que se diere de más sobre su precio legítimo, entrará al fondo común.

4082
Si hubiere alguna cosa que todos rehusaren recibir, se observará lo dispuesto en el artículo 4070 y los que en él se citan.

4083
Cualquiera heredero puede, aún después de sorteada la cosa, en los casos de los artículos 4078 y 4082, evitar la adjudicación por la mitad del precio, aumentando éste, y si hubiere varios pretendientes habrá lugar á la licitación.

4084
Los coherederos deben abonarse recíprocamente las rentas y frutos que cada uno haya recibido de los bienes hereditarios, los gastos útiles y necesarios, y los daños ocasionados por malicia ó negligencia.

4085
Las deudas contraídas durante la indivisión serán pagadas preferentemente.

4086
Un coheredero no puede enajenar ni gravar cosa alguna de los bienes hereditarios.

4087
Si el testador hubiere legado alguna pensión ó renta vitalicia por cuenta de su parte disponible, sin gravar con ella en particular á algún heredero ó legatario, se capitalizará al seis por ciento anual, y se separará un capital ó fundo equivalente, que se entregará al heredero ó legatario, quien quedará sujeto á todas las obligaciones de mero usufructuario.

4088
Si los bienes de la cuota disponible no alcanzaren, en el caso del artículo que precede, para la formación del capital en él mencionado, quedará á arbitrio de los herederos entregar al legatario la parte disponible ó retenerla, pagando integra la pensión.

4089
En el proyecto de partición se expresará la parte que del capital afecto al pago de la pensión, corresponderá á cada uno de los herederos luego que aquella se extinga.

4090
Estando conformes los coherederos en el proyecto de partición, se reducirá á escritura pública; y con ese solo requisito, surtirá todos los efectos legales, si los interesados fueren mayores.

4091
Sólo será judicial la partición, si fuere menor alguno de los interesados, ó si la mayoría de éstos lo exigiere.

4092.
Cuando hubiere varios menores representados por un solo tutor, se observará lo dispuesto para el caso previsto en el artículo 535.

4093
La escritura de partición deberá contener:.

1º El nombre y apellido de todos los herederos y legatarios;

2º Los nombres, medidas y linderos de los predios adjudicados, con expresión de la parte que cada heredero adjudicatario tenga obligación de devolver si el precio de la cosa excede al de su porción, ó que recibir, si falta;

3º La garantía especial que para la devolución del exceso constituya el heredero en el caso de la fracción que precede;

4º La enumeración de los muebles ó cantidades repartidas:

5º Noticia de la entrega de los títulos de las propiedades adjudicadas ó repartidas.

6º Expresión de las cantidades que algún heredero quede reconociendo á otro y de la garantía que se haya constituido.

7º La firma de todos los interesados.

4094
Los títulos que acrediten la propiedad ó el derecho adjudicados, se entregarán al heredero ó legatario á quien pertenezca la cosa.

4095
Cuando en un mismo título estén comprendidas fincas adjudicadas á diversos herederos, ó una sola, pero dividida entre dos ó más, el título hereditario quedará en poder del que tenga mayor interés representado en la finca ó fincas, dándose á los otros copias fehacientes, á costa del caudal hereditario.

4096
Si el título fue original, deberá también aquel, en cuyo poder quedare, exhibirlo á los demás interesados cuando fuere necesario.

4097
Si todos los interesados tuvieren igual porción en las fincas, el título quedará en poder del que designe el juez si no hubiere convenio entre los partícipes.

4098
En el título y en los protocolos relativos, se hará constar la entrega de las copias á costa del fondo común.

4099
Los acreedores hereditarios legalmente reconocidos, pueden oponerse á que se lleve a cabo la partición mientras no se pague su crédito, si ya estuviere vencido el plazo, y si no lo estuviere, mientras no se les asegure debidamente el pago.

4100
La garantía de que habla el artículo anterior, será la misma que aseguraba el crédito, si éste no estaba garantizado, se dará la que designe el juez, si no hubiere convenio entre los interesados.

4101
Si el acreedor estuviere sujeto á tutela, el crédito se garantizará con hipoteca, previa autorización judicial.

4102
La acción para pedir la partición de la herencia, prescribe á los veinte años contra el coheredero que ha poseido el todo ó parte de ella en nombre propio.

4103
Si todos los coherederos poseen en común la herencia ó alguno en nombre de todos, no tiene lugar la prescripción.

4104
El término para la prescripción contará desde el día en que falleció el autor de la herencia.

4105
El heredero ó legatario no pueden enajenar su parte en la herencia, sino después de la muerte de aquel á quien se hereda.

4106
Si hubiere otros herederos, el que la quiera enajenar, deberá instruirles de la enajenación y de sus condiciones.

4107
Los coherederos serán preferidos por el tanto, si usan de este derecho dentro de los tres días siguientes al aviso, y cumplen las demás condiciones impuestas al cesionario extraño.

4108
El derecho concedido en el artículo anterior, cesa si la enajenación se hace á un coheredero, ó cuando se hace á un extraño por donación.

4109
Las reglas dadas para la partición de la herencia principal, se observarán también en la que se haga entre los que sucedan por derecho de representación.

4110
Los gastos de la partición se bajarán del fondo común: los que se hagan por el interés particular de algunos de los herederos ó legatarios, se imputarán á su haber.

CAPITULO IX
De las efectos de la partición

Art. 4111
La partición legalmente hecha, confiere á los coherederos la propiedad exclusiva de los bienes que les hayan sido repartidos.

4112
Los coherederos están recíprocamente obligados á indemnizarse en caso de evicción de los objetos repartidos, y pueden usar del derecho que les concede el artículo 2000.

4113
La obligación de saneamiento sólo cesará en los casos siguientes:

1º. Cuando el mismo autor de la herencia haya hecho en vida la partición:

2º. Cuando al hacerse ésta se haya pactado expresamente:

3º. Cuando la evicción proceda de causa posterior á la partición ó fuere ocasionada por culpa del que la sufre.

4114
El que sufre la evicción será indemnizado por los coherederos en proporción á sus cuota hereditarias.

4115
La porción que deberá pagarse al que pierda su parte por evicción, no será la que represente su haber primitivo, sino la que le corresponda, deduciendo del total de la herencia la parte perdida.

4116
Si alguno délos coherederos estuviere insolvente, la cuota con que debía contribuir se repartirá entre los demás, incluso el que perdió su parte por la evicción.

4117
Los que pagaren por el insolvente, conservarán su acción contra él para cuando mejore de fortuna.

4118
Si se adjudica como cobrable un crédito, los coherederos no responden de la insolvencia posterior del deudor hereditario, y sólo son responsables de su solvencia al tiempo de hacerse la partición.

4119
Por los créditos incobrables no hay responsabilidad.

4120
El heredero cuyos bienes hereditario fueren embargados, ó contra quien se pronunciare sentencia en juicio ordinario por causa de ellos, tiene derecho de pedir que sus coherederos caucionen la responsabilidad que pueda resultarles; y en caso contrario, que se les prohiba enajenar los bienes que recibieron.

CAPITULO X
De la rescisión de las particiones.

Art. 4121
Las particiones hechas extrajudicialmente, sólo pueden ser rescindidas en los casos en que lo pueden ser los contratos en general.

4122
Las particiones hechas judicialmente, sólo pueden ser rescindidas en los casos y forma que establezca el Código de Procedimientos.

4123
La partición hecha con preterición de alguno de los herederos, no so rescindirá, á menos que se pruebe que hubo dolo ó mala fe de parte de los otros interesados; pero éstos tendrán obligación de pagar al preterido la parte que le corresponda.

4124
La partición hecha con un heredero falso, es nula en cuanto tenga relación con él y en cuanto su personalidad perjudique á los otros interesados.

4125
Los demás puntos comprendidos en la división de que habla el artículo que precede, no son rescindibles sino ‘por otra causa legal.

4126
Si hecha la partición aparecieren algunos bienes omitidos en ella, se hará una división suplementaria, en la cual se observarán las disposiciones contenidas en este título.

Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento. —- Palacio del Gobierno Nacional, en México, á 13 de Diciembre de 1870.—- Benito Juarez. — Al C. Lic. José M. Iglesias, Ministro de Justicia é Instrucción pública.

Y lo comunico á V. para su inteligencia y fines consiguientes.

Independencia y Libertad.—- México, Diciembre 13 de 1870.—- Iglesias,


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