LIBRO PRIMERO

TITULO DECIMO TERCIO

DE LA MAYORIA Y DE LA INTERDICCION

358.  La mayoría se fija á los veinte y un años cumplidos. 

Todo individuo que tenga esta edad es capaz  de todos los actos de la vida civil; salvas las restricciones puestas en el titulo del matrimonio

359. Se llaman locos furiosos, o frenéticos los que están privados enteramente del uso de la razón.

360. Se llaman imbeciles los que no tienen la razón necesaria para conocer y apreciar las consecuencias de sus acciones. 

361. Se llaman prodigos, aquellos que por gastos necios é inútiles, ó por una negligencia culpable, dañan considerablemente sus bienes, ó los empeñan en deudas. 

362. El mayor que se halla en un estado habitual de locura, furor ó frenesí ó de imbecilidad debe ser interdicto aun cuando en este estado tenga lucidos intervalos. 

363. Todo pariente tiene derecho para promover la interdicción de su pariente. 

El mismo derecho tiene uno de los cónyuges respecto del otro.

364. En el caso de locura, furor, ó frenesí, la interdicción no es promovida por un pariente ó por el otro cónyuge, debe serlo por el sindico de la municipalidad: quien en el caso de imbecilidad puede también promover la contra un individuo que no tiene ni marido, ni esposa, ni parientes conocidos.

365. Toda demanda de interdicción será puesta ante el juez de primera instancia.

366. Los hechos de imbecilidad, demencia ó furor serán articulados por escrito. Los que solicitasen la interdicción presentaran los testigos y los documentos. 

367. El juez ordenará al consejo de familia formado según el modo establecido en el titulo de la menoridad y de la tutela, informe sobre el estado de la persona, cuya interdicción ha sido demandada, 

368. Los que hubiesen promovido la interdicción no podran componer parte del consejo de familia; sin embargo el marido ó la muger, y los hijos de la persona, cuya interdicción se ha solicitado, podran ser admitidos sin voto en el consejo. 

369. Despues de haber recibido el informe del consejo de familia, el juez interrogará al demandado en presencia de un escribano, ó de dos testigos. Si no pudiese estar presente el demandado será interrogado por un alcalde de su domicilio comisionado al efecto, y asistido de un escribano ó de dos testigos. En todos casos asistirá el sindico de la municipalidad al interrogatorio. 

370. Despues del primer interrogatorio, el juez, si hubiere lugar, nombrará un administrador provisional que cuide de la persona y de los bienes del demandado. 

371. La sentencia sobre demanda de interdicción se pronunciará en audiencia pública, citadas las partes. 

372. Si no se declarase definitivamente la interdicción, podrá sin embargo el juez, si las circunstancias lo ecsijen ordenar que el demandado no pueda en adelante transijir, tomar ó pedir prestado, recibir un capital moviliario, dar ni recibir cuentas, enagenar sus bienes raices, ni gravarlos con hipotecas sin la asistencia de un consejo que le será nombrado en la misma sentencia. 

373. En caso de apelación de la sentencia pronunciada en primera instancia, la sala de la corte de justicia podrá, si lo juzgase conveniente, interrogar de nuevo ú hacer interrogar por un comisionado á la persona cuya interdiccion ha sido demandada. 

374. Toda sentencia en que se declare la interdicción  ó nombramiento de un consejo, será notificada á las partes, y ademas se insertará en los papeles públicos y se fijará por veinte dias en las puertas del juzgado ó tribunal y en las de la casa municipal.

375. La interdicción ó nombramiento de un consejo tendrán su efecto desde el dia de la sentencia que causa ejecutoria. Todos los actos posteriores á ella otorgados por el interdicto, ó sin asistencia del consejo serán nulos de derecho. 

376. Los actos anteriores á la interdicción, podrán ser anulados, si la causa de la interdicción ecsistia notoriamente en la época, en que dichos actos fueron celebrados. 

377.  Despues de la muerte de un individúo, sus actos no podrán ser atacados por causa de locura ó imbecilidad, á menos que su interdicción hubiese sido declarada ó promovida antes de su muerte; ó á no ser que la prueba de la locura ó imbecilidad resulte del acto mismo que es atacado

378. Después de la sentencia de interdicción que causa ejecutoria, se procederá al nombramiento de un tutor y de un curador según las reglas prescritas en el título de la menoridad y de la tutela. El administrador provisional cesará en sus funciones y dará cuenta al tutor, si el mismo no lo fuese.

379. El marido es de derecho el tutor de su muger interdicta.

380. La muger podrá ser nombrada tutora de su marido interdicto. En este caso el consejo de familia ordenará la forma y condiciones de la administración, salvos los recursos á la justicia de parte de la muger que se creyese dañada por las disposiciones de la familia.

381. Ninguno á excepción de los conyujes de los ascendientes y descendientes estará obligado á conservar la tutela de un interdicto por más de diez años, concluido este término, el tutor podrá pedir y deberá tener su remplazo. 

382. El interdicto se compara al menor en cuanto á su persona y en cuanto á sus bienes. Las leyes sobre las tutelas de los menores se aplicarán á la tutela de los interdictos.

383. Las rentas de un interdicto deben emplearse con preferencia en suavizar su suerte y abreviar su curación según su enfermedad y el estado de su fortuna, el consejo de familia determinará si debe ser curado en su casa, ó en un hospital, ó si será trasladado á otro lugar.

384. Cuando el hijo de un interdicto pretendiere casarse, la dote ó la anticipación de la herencia y las otras convenciones matrimoniales serán ordenadas por el consejo de familia, con aprobación del alcalde.

385. La interdicción cesa con las causas que la motivaron. No obstante la interdicción no será levantada si no es observando las formalidades prescritas para imponerla. El interdicto sólo podrá reasumir el ejercicio de sus derechos, después de la sentencia que levantó la interdicción.

386. Se puede prohibir a los pródigos litigar, transijir, pedir ó dar prestado, recibir un capital moviliario, dar y recibir cuentas, enagenar sus cuentas, enagenar su bienes raices, ni gravarlos con hipotecar, sin la asistencia de un consejo que le nombrará el juez.

387 La prohibicion de proceder sin la asistencia de un consejo judicial, puede ser promovida por aquellos que tienen derecho de pedir la interdicción. Esta demanda  debe ser  instruida y sentenciada de la misma manera que la de la interdicción.

388. La prohibición de proceder sin la asistencia de un consejo judicial, solo puede ser levantada, observando las formalidades prevenidas para imponerla. 

389. Ninguna sentencia en materia de interdicción ó de nombramiento de consejo judicial, en cualquier instancia que sea, debe pronunciarse sin la audiencia del síndico de la municipalidad del domicilio del demandado.

Lo tendrá entendido el gobernador del Estado para su cumplimiento, y que se imprima, publique y circule. Dado en el palacio del congreso de Oajaca a 31 de octubre de 1827. Pedro José Beltranena, presidente de la cámara de diputados. Luis Morales, presidente del senado. Antonio García Camacho, diputado secretario. Francisco Maria Ramírez de Aguilar, senador secretario.

Por tanto mando a todas las autoridades que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar el presente decreto en todas sus partes. Dado en Oajaca a 2 de noviembre de 1827.

 José Ignacio de Morales. 

Francisco López 

Secretario

 

 

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