LIBRO PRIMERO

 

TITULO QUINTO

 

DEL MATRIMONIO

 

78. Los matrimonios celebrados según el orden de nuestra santa madre iglesia, católica apostólica romana,  producen en el estado todos los efectos civiles. 

 

79. El hombre antes de los catorce años cumplidos y la muger antes de los doce también cumplidos no deben contraer matrimonio. 

 

80. El hijo legitimo que no ha cumplido veinte y cinco años, y la hija legitima que no ha cumplido veinte y tres,  no deben contraer matrimonio sin el consentimiento de sus padres y madres. 

 

81. En caso que haya disenso entre los dos, basta el consentimiento del padre. 

 

82. Si uno de los dos hubiese muerto ó se hallase imposibilitado de manifestar su voluntad, bastará el consentimiento del padre ó madre sobreviviente. 

 

83. Si el padre ó la madre han muerto, ó se hallan en la imposibilidad de manifestar su voluntad, los abuelos y abuelas los reemplazarán: si hay disenso entre el abuelo y abuela de la misma linea, basta el consentimiento del abuelo. 

 

84. Si hay disenso entre las dos lineas este empate basta para que haya consantimiento 

 

85. Los hijos de familia mayores de veinte y cinco años cumplidos y las hijas mayores de veinte y tres también cumplidos, están obligados antes de contraer matrimonio á pedir por medio de un acto respetuoso y formal el consejo de su padre y el de su madre.

 

86. Si los dos hubiesen muerto ó se hayasen en la imposibilidad de manifestar su voluntad, los hijos legítimos mayores de veinte y cinco años y las hijas legitimas de veinte y tres deberán pedir el consejo de sus abuelos y abuelas de ambas lineas. 

 

87. Aun cuando los padres y abuelos en su caso negaren su consentimiento á este acto respetuoso, se podrá proceder á la celebración del matrimonio con la sola declaración de los contrayentes de haber practicado este acto por una vez á lo menos. 

 

88. No habrá obligación de pedir consejo á los ascendientes á quienes deberia hacerse este acto respetuoso en el caso en que se hallen ausentes y fuera del territorio de los estados unidos mejicanos. 

 

89. En los casos en que los hijos legítimos deben obtener el consentimiento de su padre y madre para contraer matrimonio y pedirles consejo por medio de un acto respetuoso, los hijos naturales legalmente reconocidos están obligados á obtener el consentimiento ó á pedir el consejó de su padre y madre solamente, para contraer matrimonio. 

 

En caso de disenso entre los dos basta el consentimiento del padre. 

 

90. El hijo que no ha sido reconocido legalmente y el que despues de haberlo sido ha perdido á su padre y madre ó cuyo padre y madre no pueden manifestar su voluntad, no deberán antes de la edad de veinte y un años cumplidos el hombre, y la muger antes de los diez y nueve también cumplidos, contraer matrimonio, sin haber obtenido previamente el consentimiento de un alcalde del lugar de su domicilio, ó de un tutor ad hoc que le será nombrado por el sindico del pueblo, 

 

91. Si no hubiesen padre ni madre, ni abuelos ni abuelas, ó si todos se encontrasen en la incapacidad de manifestar su voluntad, los hijos legítimos menores de veinte y un años no deben contraer matrimonio sin el consentímiento del consejo de familia. 

 

92. Los padres, madres, abuelos y abuelas alcalde, tutores, y el consejo de familia no están obligados á manifestar los motivos por los cuales niegan su consentimiento en sus respectivos casos, ni pueden ser obligados á prestarlo por autoridad alguna. 

 

93 Se prohibe todo juicio contencioso para averiguar la justicia ó injusticia de la denegación del consentimiento, y se declara inadmisible toda demanda sobre esta materia. 

 

94 El gobernador del estado podrá dar licencia para contraer matrimonio á los menores, á quienes se les hubiere negado el consentimiento de sus padres y madres, abuelos y abuelas, tutores y consejo de familia. 

 

Al efecto el gobernador tomará informe secreto para averiguar las circunstancias personales de los menores que pretenden casarse. 

 

95. Sobre los impedimentos de matrimonios y formalidades que han de preceder y acompañar á su celebración se observarán las disposiciones del derecho eclesiástico. 

 

96. Corresponde á la autoridad eclesiástica el conocímiento de los juicios sobre nulidad de los matrimonios. 

 

97. El matrimonio que haya sido declarado nulo según el derecho eclesiástico, produciré sin embargo los efectos civiles, tanto en favor de los esposos como de los hijos, cuando ha sido contraído de buena fé por ambos esposos. 

 

98. Si la buena fé solo ecsistiese de parte de uno de los dos esposos, el matrimonio producirá los efectos civiles solamente en favor de este esposo y de los hijos procreados en el matrimonio. 

 

99. En la sentencia sobre nulidad de matrimonios, el juez eclesiástico declarará si ha habido buena ó mala fe en su celebración de parte de los dos esposos, ó uno de ellos. 

 

100. Los esposos se deben mutuamente fidelidad, ausilios y asistencia. 

 

101. El marido debe proteccion á su muger, la muger obediencia á su marido. 

 

102. La muger está obligada á habitar con su marido, y á seguirle á donde el tenga á bien residir, á menos que se le siga algún detrimento grave. El marido está obligado á habitar con su muger y á darle todo lo que sea necesario para las necesidades de la vida, en proporción de sus facultades y de su estado.

 

103. La muger no puede comparecer en juicio sin licencia de su marido, aun cuando sea mercadera publica. 

 

104. La autorización del marido no es necesaria cuando la muger es llamada á comparecer ante el juez en materia criminal, ó de policia.

 

105. La muger no puede dar, enagenar, hipotecar, adquirir á titulo gratuito ni oneroso sin al concurrencia de su marido ó su consentimiento por escrito.

 

106. Si el marido recusare dar la licencia á su muger para comparecer en juicio, el juez podrá autorizarla al efecto.

 

107. Si el marido reusare autorizar a su muger para la celebración de un contrato ó para adquirir á título gratuito ú oneroso, el juez de su domicilio, después de haber oído á su marido, podrá conceder ó negar la licencia a la muger para dichos actos.

 

108. La muger si fuese mercadera publica, puede obligarse sin autorización de su marido en todo lo que sea concerniente a su negociación y en dicho caso obliga también a su marido. No se reputa mercadera publica, si no hace mas que vender por menudeo las mercaderías de su marido.

 

109. La muger divorciada y separada de la comunidad de bienes no necesita de la autorización de su marido para comparecer en juicio ni para celebrar cualesquiera contratos.

 

110. Si el marido está interdicto ó es declarado ausente el juez puede con conocimiento de causa autorizar á la muger sea para comparecer en juicio sea para contratar.

 

111. Si el marido es menor, la muger no puede comparecer en juicio ni contratar sin la autorización del juez.

 

112. Sólo la muger, el marido ó los herederos de ambos pueden obgetar la nulidad fundada en la falta de autorización de la muger.

 

113. La muger puede hacer testamento sin la autorización de su marido.

 

114. Los casados están obligados á alimentar, mantener y educar cristiana y civilmente a sus hijos.

 

115. Los hijos deben alimentar á su padre y madre y cualesquiera otros ascendientes en linea recta, que estén en necesidad de recibir alimentos. 

 

116. Los yernos y nueras, deben en las mismas circunstancias alimentos á sus suegros y suegras; mas esta obligación cesa cuando la suegra ha pasado á segundas nupcias.

 

117. Las obligaciones que resultan de los dos artículos anteriores son reciprocas. 

 

118.  Los alimentos deben darse en proporcion en proporción de las necesidades  del que los reclama, y de la fortuna del que los debe.

 

119.  Cuando el que ministra, ó el que recibe alimentos es colocado en un estado tal, que el uno no puede continuar dándolos, ó que el otro no tenga necesidad de ellos, en el todo ó en parte, se puede pedir la ecsoneracion ó la reducion.

 

120.  Si la persona que esta obligada á dar los alimentos alegare que no puede pagar la pensión alimenticia, el juez podra con conocimiento de causa mandar que reciba en su casa y alimente  en ella al individuo á quien debe dar alimentos.

 

121. Solo las personas que  carecen de facultades para vivir y que se hallan en incapacidad de trabajar para adquirir su subsistencia, son acredores á los alimentos .

 

Los alimentos que se deben á los niños, se continuarán ministrando, hasta que hayan aprendido un oficio con que puedan ganar su vida, ó hayan tomado estado, ó lleguen á la mayor edad, con tal que en este ultimo caso no estén en incapacidad de trabajar. 

 

122. Esponsales son, una promesa mutua y libre, que hacen dos individuos de diferente secso de contraer matrimonio manifestada esteriormente.

 

123. Entre personas que se hallan ligadas con algun impedimento perpetuo que las inhabilite para contraer matrimonio, no puede haber esponsales validos 

 

124.  Los esponsales nulos desde su celebración aun que cese despues el motivo de su nulidad, no son validos ni obligan; a menos que sean ratificados despues que ceso el impedimento. 

 

125. Las reglas prescritas para que los hijos legitimos, ó los naturales legalmente reconocidos, no deban contraer matrimonio sin el consentimiento de su padre y madre, abuelos, y consejo de familia, son aplicables á los mismos para la celebración de esponsales. 

 

126. Los esponsales deberán celebrarse ante un escribano publico; ó ante dos testigos que sean varones y mayores de veinte y un años. 

 

127. No se admitirán demandas de esponsales, que no hayan sido celebrados con las formalidades prevenidas en los dos articulos antecedentes. 

 

128. Los esponsales se disuelven por mutuo consentimiento de las partes: los celebrados por los impúberos en los que se hayan observado las formalidades de esta ley no podran disolverse hasta que las partes, hayan llegado á la pubertad. 

 

129. Los esponsales se disuelven también: 

 

Primero: Por el ingreso en religión de una de las partes.

Segundo: Por el matrimonio contraido con tercera persona por alguna de las partes; pero en este caso si la otra no ha convenido será responsable de haber faltado al contrato esponsalicio. 

 

130. No obligan los esponsales á la parte inocente en los casos siguientes. 

 

Primero: Por enfermedad incurable ó contagiosa, ya sea que haya sobre venido á una de las partes después de los esponsales, ya sea que haya precedido á ellos sin que fuese conocida de la otra parte. 

 

Segundo: Por infamia, deformidad de alma ó de cuerpo, ó notable perdida de la fortuna, ó del honor, con tal que estas circunstancias ó cualesquiera de ellas sobre vengan á los esponsales.

 

Tercero: Por la infidelidad de cualquiera de las partes que tubiese copula carnal con tercera persona.

Cuarta: Por la ausencia á un pais lejano de una de las partes sin haber dado aviso, á la otra, ó aun cuando con el consentimiento de esta se haya ausentado, si la ausencia ha durado mas de tres años. 

 

131. De los juicios sobre esponsales conocerá esclusivamemente el tribunal ecleciastico; pero no admitirá demandas de esta naturaleza, sin que se le haga constar precisamente que fue intentado el juicio de conciliación, y que no hubo composicon entre las parles. 

 

132. El juez civil conocerá de todos los efectos civiles que produzcan los esponsales, y tomará todas las providencias conducentes al efecto. 

 

133. En el caso que sea necesario depositar a la desposada para esplorar su voluntad, libre de influjo de sus padres  y parientes, corresponde al tribunal eclesiástico decretar el deposito, y señalar la casa donde deba residir provisionalmente la depositada. 

 

134. Toda estipulación que se hiciere en la celebración de esponsales de una pena pecuniaria, ú otra cualquiera contra la parte que sin motivo justo reusare cumplir los eponsales; sera nula y no producira efecto alguno.

 

135. El que con palabra de casamiento violase a una doncella y se resistiese, sin motivo justo, á contraer el matrimonio, estará obligado á dotarla

 

136. El juez civil designara la cantidad con que deba ser indemnizada la doncella, teniendo en consideración para fijarla, las facultades del hombre y las circunstancias de la muger.

 

137. Ee el caso de que el delincuente caresca de facultades, para hacer la espresada indemnisacion, sera castigado con una prisión desde tres meses hasta siete.

 

138. La parle que faltare al cumplimiento de los esponsales sin causa legitima, deberá perder el anillo ó cualquiera otra alaja que haya dado á la otra parte, y los presentes que le haya hecho de cualquiera naturaleza que sean.

 

139.  En las mismas penas incurrirá la parte que por culpa suya diere lugar á la otra de retirar su promesa de esponsales.

 

140. La parte inocente podra demandar ante el juez civil las alajas ó presentes que haya dado á la otra parte que se reusa sin motivo á cumplir los esponsales, o que dio motivo legal á su rompimiento y también la reparación de los gastos que le hubiere hecho y de los daños ciertos que le hubiesen venido en virtud de los esponsales. 

 

141 El que habiendo contraido un empeño de esponsales; celebrase otros con una tercera persona estos esponsales serán nulos y ademas la persona que los celebro  de mala fe perderá los presentes que haya hecho á la otra y deberá devolver los que haya recibido de ella.

 

 

142. Pero si la persona libre tuvo conocimiento del empeño de los esponsales anteriores contraidos por la otra parte, los esponsales posteriores no producirán ni derechos ni obligaciones.

 

143. Los esponsales posteriores celebrados por una de las partes, dan á la otra, con quien fueron celebrados los primeros, el derecho de retractarse y de ecsigir y retener los presentes dados ó recibidos.

 

 

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