CÓDIGO CIVIL

 LIBRO TERCERO 

PARA GOBIERNO 

DEL 

ESTADO LIBRE 

DE 

OAJACA 

IMPRENTA DEL  GOBIERNO

DIRIJIDA POR EL C. JUAN OLEDO

1829.

EL CIUDADANO MIGUEL IGNACIO DE ITURRIBARRIA:  Vice-gobernador del Estado de Oajaca á todos sus habitantes HAGO SABER: que el soberano congreso del mismo ha tenido á bien decretar lo que sigue.

DECRETO NÚMERO 39

El Congreso segundo constitucional del estado ha tenido a bien decretar los siguientes 8 títulos

 

 

 

 

DEL

LIBRO TERCERO

DEL

CODIGO CIVIL

De los diferentes modos de adquirir la propiedad.

Disposiciones generales.

 

 

 

 

Art. 571. La propiedad de los bienes se adquiere y se transmite por succesion, por donacion entre vivos  ó testamentaría y por el efecto de las obligaciones.

 

572. La propiedad se adquiere también por agregación ó incorporación, y por prescripción.

 

573. Los bienes que no tienen dueño pertenecen al estado.

 

574. Hay cosas que no son de dominio alguno, y  cuyo uso es común á todos.

Las leyes de policía arreglan el modo de gozar de ellas.

 

575. La facultad de cazar, ò de pezcar también se arregla por leyes particulares.

 

576. La propiedad de un tesoro pertenece al que lo encuentra en su propia heredad: si el tesoro es encontrado en la heredad agena, pertenece por mitad al que lo ha descubierto, y al propietario de la heredad. 

 

Tesoro es toda cosa oculta ó enterrada, sobre la cual nadie puede justificar su propiedad y que se descubre por un puro efecto de casualidad 

 

577. Los derechos sobre los efectos arrojados al mar, sobre los objetos que el mar arroja de cualquiera naturaleza que sean sobre las plantas y yerbas que cresen en las plallas del mar, también se arreglan por leyes particulares.

 

Del mismo modo se arreglan las cosas perdidas cuyo dueño no es representado. 

 

 

TITULO PRIMERO. 

De las Succeciones. 

 

 

578. La succesion es una institución civil, por la cual la ley transmite á una persona designada con anticipación la propiedad de una cosa que acaba de perder su propietario, que muere intestado.

 

579. Las succesiones comienzan ó tienen su principio efectivo por la muerte natural de la persona á quien se succede. 

 

580. Si muchas personas respectivamente llamadas á la succesion la una de la otra, perecen en un mismo acontecimiento, sin que se pueda reconocer cual ha muerto primero, la presunción de la supervivencia, se determina por las circunstancias del hecho, y en su defecto por el vigor de la edad ó del secso. 

 

581. Si los que han perecido á un mismo tiempo tenian menos de quince años, el de mayor edad se presume haber sobrevivido. 

 

Si todos tenian mas de sesenta años, el de menor edad se presume haber sobrevivido. 

 

Si unos tenian menos de quince años, y otros mas de sesenta; los primeros se presumen haber sobrevivido. 

 

582. Si los que han perecido en un mismo desastre tenian quince años cumplidos y menos de sesenta; el varón se presume haber sobrevivido, cuando hay igualdad de edad ó que la diferencia no pase de un año. 

 

Si eran del mismo secso la presunción de su pervivencia que da principio á la succesion en el orden de la naturaleza, debe ser admitida: asi el mas joben se presume haber sobre vivido al de mayor edad. 

 

583. La ley arregla el orden de succeder entre los herederos legítimos: en su defecto los bienes pasan á los hijos naturales legalmente reconocidos, por falta de estos al conyuje sobreviviente; y si no lo hay al estado. 

 

584. Los herederos legítimos se apoderan y posesionan de pleno derecho de los bienes, derechos y acciones del difunto bajo la obligación de cumplir todas las cargas de la succecion: los hijos naturales, el consorte sobreviviente y el estado deben hacerse poner en pocecion por el juez según las fórmulas que se establecerán mas adelante.

 

585. Para succeder, es necesario ecsistir en el instante en que la succesión tiene principio.

 

Por tanto, son incapaces de succeder.

 

Primero. El que aún no ha sido consebido en dicho instante.

 

Segundo: El niño que ha vivido 24 horas después de nacido.

 

586. Los estranjeros solamente son admitidos a succeder en los bienes que sus parientes estranjeros ú oajaqueños, posén en el territorio del estado en los mismos casos y del mismo modo que los oajaqueños succeden á sus parientes que posén bienes en los paices de dichos estranjeros. conforme lo dispuesto en el título del goze y privación de los derechos civiles. 

 

587. Son indignos de succeder, y como tales escluidos de las succesiones. 

 

Primero: El que fuese condenado por haber dado ó intentado dar la muerte al difunto.

 

Segundo: El que ha puesto contra el difunto una acusación por delito que merece pena capital y que ha sido condenado por falso calumniante.

 

Tercero: El heredero mayor de edad, que teniendo noticia del asesinato del difunto, no lo hubiese denunciado a la justicia.

 

588. La falta de la denuncia no se puede objetar a los asendientes y decendientes del homicida ni á sus parientes en afinidad por línea recta ni á su esposo ni á su esposa ni á sus hermanos, ni hermanas á sus tíos ni tías ni á sus sobrinas ni sobrinas.

 

589. El heredero escluido de la succesión por causa de indignidad, está obligado á volver todos los frutos y rentas de que ha gozado desde el instante en que tuvo principio la succesion.

 

590. Los hijos del indigno, viniendo á la succeción por sí mismos ó en su cabeza, y sin el ausilio de la representación, no están escluidos por el delito ó falta de su su padre, pero éste no puede en ningún caso reclamar, sobre los bienes de esta succesión, el usufruto que la ley concede á los padres y madres sobre los bienes de sus hijos.

 

591. Las succesiones se conceden á los hijos y desendientes legitimos y á sus parientes colaterales también legítimos en el orden y según las reglas siguientes.

 

592. La ley no considera la naturaleza ni el origen de los bienes para arreglar la sucesión de ellos. 

 

593. En cualquier línea la sucesión recae en el heredero ó herederos más prócsimos en grados, salbo el caso de la representación como se dirá después. 

 

594. La procsimidad de parentesco se establece por el número de generaciones, cada generación se llama un grado. 

595. La serie de grados forman la línea: se llama línea recta la serie de grados entre personas que decienden unas de otras: línea colateral la serie de grados entre personas que no decienden unas de otras; pero todas decienden de un padre común. 

 

Se dibide la línea recta, en línea recta decendiente, y línea recta ascendiente. 

 

La primera es la que él liga á la cabeza con los que decienden de ella; la segunda es la que liga á una persona con aquellos de quien ella deciende. 

 

596. En línea recta, se cuentan tantos grados cuantas generaciones hay entre las personas: así el hijo está respecto del padre en primer grado, el nieto en segundo; y respectivamente el padre y el abuelo respecto del hijo y del nieto. 

 

597. En línea colateral los grados se cuentan por las generaciones, comenzando desde uno de los parientes hasta el padre común esclusive y desde este hasta el otro pariente. 

 

Así dos hermanos están en segundo grado; y el tío y el sobrino en tercero; los primos hermanos en cuarto, así los demás.

 

598. La representación es una ficción de la ley, cuyo efecto es hacer entrar á los representantes en el lugar, grado, y derechos del representado.

 

599. La representación tiene lugar hasta el infinito en línea recta decendiente.

 

Ella se admite en todos los casos, ya sea que los hijos del difunto concurran con los decendientes de un hijo muerto anteriormente, ya sea que los hijos del difunto habiendo muerto antes que él, los decendientes de dichos hijos se encuentren entre sí en grados iguales ó desiguales. 

 

600. La representación no tiene lugar en favor de los acendientes, el más prócsimo escluye siempre al más lejano de cualquier línea que este sea.

 

601. En línea colateral la representación se admite en favor de los hijos de los hermanos ó hermanas del difunto, quienes concurren á succederles con sus tíos ó tías. Pero si el difunto no ha dejado hermanos sino sólo sobrinos éstos lo succeden no por representación, sino por su propio derecho como parientes más sercanos que están en igual grado.

 

602. En todos los casos en que se admite la representación, la partición se hace por estirpe. Si una misma estirpe ha producido muchas ramas, la subdivisión se hace también por estirpe en cada rama, los miembros de la misma rama parten entre sí por cabeza.

 

603. No se representan las personas vivas sino solamente las muertas.

 

Pero se puede representar a un individuo a cuya succesión se ha renunciado.

 

604. Los hijos ó sus descendientes succeden a su padre y madre, abuelos, abuelas, ú otros acendientes sin distinción de secso ni de primogenitura, y aunque hayan sido procreados de distintos matrimonios.

 

Ellos succeden en iguales porciones, y por cabeza cuando están en primer grado, succeden por linaje cuando bienen por representación.

 

605. Cuando el padre y madre de una persona muerta sin posteridad le han sobrevivido, la succesión entera es deferida con esclusión de todos los colaterales al padre y á la madre, quienes la dividen entre sí por partes iguales.

 

Si solo el padre, ó solo la madre, le han sobrevivido toda la herencia corresponde al sobreviviente.

 

606. Cuándo otros acendientes, que no sean el padre ni la madre de una persona muerta sin posteridad le han sobrevivido, son llamados á succederle los que se encuentran en grado más prócsimo de cualquier línea que sean, con esclusión de todos los demás accendientes y colaterales.

 

607. Si hubiere ascendientes de igual grado en ambas líneas, la succesión se divide por mitad: una para los acendientes de la línea paterna y otra para los acendientes de la línea materna.

 

Los acendientes del mismo grado en una misma línea succeden por cabeza en la porción deferida á su línea.

 

608. Los acendientes succeden con esclusión aun de los otros más sercanos, en las cosas dadas por ellos á sus hijos, ó decendientes muertos sin posteridad, cuando los objetos donados ecsisten en especie.

 

Si dichos objetos han sido enagenados, los acendientes recojen el precio de ellos.

 

 También succeden en la acción que podría competir al donatario para volverlos á tomar. 

 

609. En el caso de que una persona haya muerto sin posteridad y sin dejar acendientes, sus hermanos, hermanas, ó los decendientes de unos y otros son llamados á la succesión con esclusión de todos los demás colaterales.

 

Los hermanos succeden por cabeza, pero los sobrinos cuando concurren á heredar con algunos de aquellos, succeden por representación.

 

610. La herencia que ha recaído en hermanos se divide entre ellos por iguales porciones, si todos son del mismo matrimonio. Si fueren de distintos la herencia se partirá en otras tantas porciones cuantos sean los hermanos, contándose por dos cada hermano entero. Los hermanos enteros succeden en una porción doble de la que corresponde á cada medio hermano.

 

611. Por defecto del padre y madre y de otros acendientes en ambas líneas, así como de hermanos y de hijos de ellos, la succesión de una persona muerta sin posteridad pertenece á su pariente ó parientes colaterales de ambas líneas que sean mas procsimos en grado al difunto.

 

El pariente que se encuentre en grado más prócsimo succede en la totalidad de la herencia con esclusión de los demás colaterales del difunto de ambas líneas.

 

Si hay concurrencia de parientes en el mismo grado, aunque sean de distintas líneas, ellos dividen por cabeza la succesion.

 

612. Los parientes colaterales mas hayá del octavo grado no succeden. 

 

613. Los hijos naturales no son herederos, la ley sólo les concede derechos sobre los bienes de su padre ó madre muertos, cuando han sido reconocidos legalmente por hijos naturales. La ley no les concede derecho alguno sobre los bienes de los parientes en línea recta ó trasversal de su padre ó madre.

 

614. El derecho del hijo natural legalmente reconocido; sobre los bienes de padre ó madre muerta se arregla del modo siguiente. 

 

Si el padre ó la madre ha dejado descendientes legítimos, este derecho es de un tercio de la porcion hereditaria que el hijo natural habría tenido si hubiera sido hijo legítimo. Cuando el padre ó madre no han dejado descendientes legítimos; pero sí acendientes, ó hermanos, ú otros parientes colaterales hasta el octavo grado, el hijo natural legalmente reconocido tiene derecho al tercio del total de la herencia de su padre ó madre, ó de los dos si fué por ambos reconocido legalmente.

 

615. El hijo natural legalmente reconocido tiene derecho á la totalidad de los bienes, cuando su padre ó madre no dejan parientes en grado succecible.

 

616. En caso de muerte del hijo natural, sus hijos ó decendientes legítimos pueden reclamar los derechos concedidos á aquel por los artículos precedentes. 

 

617. El hijo natural reconocido legalmente ó sus decendientes legítimos están obligados á deducir de la porción que tienen derecho de heredar de su padre ó madre, todo lo que han recibido del uno ó de la otra, y que estaría sugeto á ser colacionado conforme las reglas que se establecerán adelante en el presente título. 

 

618. Se prohibe á los hijos naturales toda reclamación cuando han recibido de su padre ó madre vivos dos terceras partes de lo que les pertenece conforme los artículos precedentes, con declaración espresa de parte de su padre ó madre, que su intención es reducida al hijo natural legalmente reconocido á la porcion que ellos le han asignado. 

 

En el caso en que esta porcion fuere inferior á las dos terceras partes de lo que debe corresponder al hijo natural, este solo podrá reclamar la cantidad necesaria para completar esta cantidad.

 

619. La succesion del hijo natural muerto sin posteridad se devuelve al padre ó á la madre que lo ha reconocido legalmente; ó por mitad á los dos si ha sido reconocido por uno y por otra. 

 

620. Si hubieren muerto anteriormente el padre ó madre del hijo natural, los bienes que este haya recibido de los dos ó de alguno de ellos pasan por su muerte sin posteridad á sus hermanos legítimos ó á sus representantes. 

 

621. Los hijos naturales que no han sido reconocidos legalmente por su madre; pero que pueden provar plenamente quien es su madre, aun cuando no presenten alguna prueva por escrito, se reputarán por legitimamente reconocidos y gozarán de los mismos derechos que se les conceden en este título. 

 

622. La ley sólo concede alimentos á los hijos adulterinos, insestuosos ó sacrílegos, quienes ni pueden aberiguar la paternidad, ni la maternidad, ni ser reconocidos legalmente por su padre ni madre.

 

623. Estos alimentos deben ser reglados conforme lo dispuesto en los artículos 118, 119, 120 y 121 de este código.

 

624. Cuando el difunto no deja parientes en grado succesible, ni hijos naturales legalmente reconocidos, la succesión de aquel corresponde al consorte sobreviviente.

 

625. En defecto del consorte sobreviviente, la succesion recahe en el estado.

 

626. El consorte sobreviviente y el administrador de la hacienda pública que pretenden tener derecho á la succesion, están obligados á hacer que se pongan sellos y que se practique el inventario bajo las formalidades prescriptas para la aceptación de las herencias bajo beneficio de inventario. 

 

627. Los mismos deben pedir la posesión al juez de primera instancia del distrito, en que el difunto tenia su domicilio. El juez no puede determinar sobre la demanda sino despues de haber fijado carteles en los lugares acostumbrados, que manifiesten al público que tal herencia se halla bacante por falta de parientes en grado succesible, y despues de haber oído al síndico de la municipalidad del lugar del domicilio del difunto. 

 

628. El consorte sobreviviente está á demás obligado á dar caución suficiente para asegurar la restitución de la herencia en el caso que se presenten herederos del difunto en el intervalo de tres años: pasado este tiempo la fianza es chanzelada. 

 

629. El consorte sobreviviente ó el administrador de la hacienda pública que no practicaren las formalidades que les han sido respectivamente señaladas, podrán ser condenados á daños y perjuicios en favor de los herederos, si fueren representados. 

 

630. Las disposiciones de los cuatro artículos que precede inmediatamente á éste, son comunes á los hijos naturales legalmente reconocidos llamados á la totalidad de la herencia por falta de parientes.

 

631. Una succesión puede ser aceptada simplemente ó bajo beneficio de inventario.

 

632. Ninguno está obligado a aceptar una herencia que ha recaído en él.

 

633. Las mugeres casadas no pueden aceptar validamente una herencia sin la autorización do su marido, ó del juez, conforme lo dispuesto en el título del matrimonio. 

 

634. Las succesiones que han recaedo en menores é interdictos no podrán ser validamente aceptadas, sino conforme á las disposiciones de los títulos de la minoridad y de la tutela, de la emancipación, y de la interdicción. 

 

635.  El efecto de la aceptación retrocede al dia en que la succesion tubo su principio efectivo. 

 

636. La aceptación puede ser espresa ó tácita: ella es espresa, cuando se toma el título ó la cualidad del heredero en un acto auténtico y pribado; ella és tácita cuando, el heredero hace un acto que supone necesariamente su intención de aceptar y para el que no tendria derecho si no fuese heredero. 

 

637. Los actos solamente concervatorios de vigilancia y de administración provicionai, no son actos de la aceptación de herencia, á menos que se haya tomado el título ó la cualidad de heredero. 

 

638. La donacion, venta, ó traslación que hace de sus derechos hereditario uno de los coherederos, bien sea á un estraño, bien sea á todos sus coherederos o alguno de ellos, lleva consigo la aceptación de la succesion. 

 

639. Resulta lo mismo. 

 

1º De la renuncia, aunque sea gratuita que hace uno de los herederos en favor de uno ó muchos de sus coherederos.

 

2º Por la renuncia que hace en favor de todos sus coherederos, indistintamente cuando recive el precio de su renuncia.

 

640. Cuando un individuo en quien ha recaído una succesion, ha muerto sin haberla rechazado, ó sin haberla aceptado espresa ó tásitamente, sus herederos pueden aceptarla ó rechazarla por sí mismos. 

 

641. Si estos herederos no están de acuerdo en aceptar ó rechazar la succesion, ésta debe ser aceptada bajo beneficio de inventario.

 

642. El mayor de edad no puede atacar la aceptación espresa ó tácita que hizo de una succesion, si no en el caso en que ésta aceptación haya sido consecuencia del dolo ó fraude con que fué engañado; tampoco puede reclamar en tiempo alguno bajo pretesto de lección ecepto solamente el caso en que la succesion se encuentre rebajada en mas de la mitad, por el descubrimiento de un testamento desconocido en el momento de la aceptación. 

 

643. La renuncia de una succesion no se presume en caso alguno: ella solo puede hacerse espresamente  ante un escribano público del partido á que corresponde el lugar del domicilio del difunto, y por falta de escribano ante el juez de primera instancia del mismo partido, y se inscribirá sobre un registro particular destinado al efecto. 

 

644. El que renuncia se reputa que jamas ha sido heredero de la succesion rechazada. 

 

645. La porcion del renunciante acrece para sus coherederos. Si él es solo, ella pasa al grado subsecuente 

 

646. Nunca hay representación de un heredero que ha renunciado: si el renunciante es el único heredero en su grado, ó si todos sus coherederos renuncian, los hijos aceptan ó renuncian por sí mismos la herencia, y succeden por cabeza. 

 

647. Los acreedores de un individuo que renuncia con perjuicio de los derechos de ellos, pueden hacerse autorizar por el juez para aceptar la succesion recaida en su deudor, en el lugar y puesto de este. 

 

En este caso, la aceptación no aprovecha al heredero que renunció  sino á sus acreedores, y hasta la concurrencia solamente de sus créditos, 

 

648. La facultad de aceptar ó de repudiar una herencia se prescrive por el transcurso del tiempo requerido para la mas larga prescripción de los derechos inmoviliarios.

 

649. Mientras que la prescripción del derecho de aceptar no se adquiera contra los herederos, que han renunciado, estos tienen la facultad de aceptar todavía la succesion, si ella no ha sido ya aceptada por otros herederos sin perjuicio de los derechos que pueden ser adquiridos por un tercero sobre los bienes de la herencia ya por la prescripción, ya por otros actos validamente celebrados; con el curador de la succesion vacante. 

 

650. No se puede, aunque sea por contrato de matrimonio ni por otro motivo alguno, renunciar á la succesion de una persona viva, ni enagenar los derechos eventuales que se pueden tener á dicha succesion. 

 

651. Los herederos que hayan gastado ú ocultado efectos de una succesion: pierden la facultad de renunciarla: ellos permanecen herederos puros y simples, no obstante su renuncia sin poder pretender alguna parte en los objetos gastados ú ocultados. 

 

652.  La declaración de un heredero, que el no toma esta cualidad sino bajo el beneficio de inventario, debe hacerse ante un escribano público del partido á que corresponde el lugar que fue el domicilio del difunto, ó por falta de escribano ante el juez de primera instancia del mismo partido: dicha declaración debe sentarse en el registro destinado para recibir los actos de renuncia á las succesiones. 

 

653. Esta declaración solo tiene efecto en tanto que es precedida ó seguida de un inventario fiel y esacto de los bienes de la succesion; practicado con las formalidades legales y dentro del tiempo que se determinará a continuación. 

 

654. El heredero tiene tres meses para hacer el inventario, contados desde el dia en que tuvo su principio la succesion. 

 

Tiene además, para deliberar sobre su aceptación ó renuncia el plaso de cuarenta dias, que comienzan a correr desde el dia en que espiro el trimestre concedido para el inventario ó desde el dia de la conclusión del inventario, si fue terminado antes de los tres meses 

 

655. Sin embargo si ecsistiesen en la succesion objetos que puedan perecer ó deteriorarse, ó cuya conservación causare muchos gastos, el heredero puede en calidad de hábil para succeder, y sin que se pueda inferir de su parte una aceptación, hacerse autorizar por el juez del partido, ó por un alcalde del domicilio, del difunto para la venta de estos efectos. 

 

Esta venta debe practicarse ante un escribano público ó ante el alcalde del dicho domicilio, observándose las demás formalidades que se prescribirán en el código de procedimientos civiles, y entre tanto, las prescriptas por las leyes vigentes. 

 

656. Durante el plaso para hacer el inventario y para deliberar, el heredero no puede ser obligado á tomar esta cualidad ni ser condenado judicialmente, si él renuncia á la espiración del término ó antes, los gastos hechos por él legítimamente hasta esta época, son á cargo de la succesion. 

 

657. Cumplidos los plasos para hacer el inventario y para deliberar, el heredero en caso de ser demandado puede pedir un nuevo plaso que el juez podrá conceder ó reusar según las circunstancias, y despues de haber oido al demandante. 

 

658. Las costas causadas en el caso del artículo precedente son á cargo de la succesion si el heredero justifica, ó que él no tuvo conocimiento de la muerte, ó que los plasos han sido insuficientes; por falta de esta justificación, el heredero es responsable á las costas. 

 

659. El heredero conserva sin embargo, despues de la espiración del término concedido para deliberar y aun despues de el que el juez le conceda, la facultad de hacer inventario y de constituirse heredero beneficiario con tal que anteriormente no haya hecho acto alguno de heredero ó que no ecsista contra él sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, que lo condene en calidad de heredero puro y simple.

 

660. El heredero que se ha hecho culpable de ocultación, ó que ha omitido á sabiendas y de mala fe comprender en el inventario efectos pertenecientes a la succesion, pierde el beneficio de inventario. 

 

661. El efecto del beneficio de inventario es dar al heredero la ventaja. 

 

Primero: De no ser obligado al pago de las deudas de la succesion sino hasta la concurrencia del valor de los bienes que él ha percibido, y aun de poderse descargar del pago de las deudas, cediendo todos los bienes de la succesion á los acreedores y legataros. 

 

Segundo; De no confundir sus bienes personales con los de la succesion, y de conservar contra ella el derecho de reclamar el pago de sus créditos. 

 

662. El heredero beneficiario está encargado de administrar los bienes de la succesion, y debe dar cuenta de su administración á los acreedores y legatarios. 

 

Por su demora en presentar su cuenta, y por no haber satisfecho a esta obligacion, puede ser obligado sobre sus bienes personales. 

 

Sin embargo, despues de la liquidación de la cuenta, solamente puede ser obligado sobre sus bienes personales hasta la concurrencia de la suma en que se encontrare alcansado. 

 

663. El heredero beneficiario solo es responsable con sus bienes personales por las faltas graves en la administración de los bienes de la succesion de que está encargado. 

 

664. El no puede vender los muebles de la succesion, si no es en almoneda pública ante un escribano público o ante el alcalde de su domicilio y despues de haberse anunciado al público la venta por medio de carteles fijados en los parajes públicos por nueve dias consecutivos. 

 

Si presenta los bienes en especie, solo está obligado al deterioro causado por su negligencia. 

 

665. No puede vender los inmuebles ó raices, sino es observando las formalidades que se prescribirán en el código de procedimientos, y por ahora las prescriptas por las leyes vigentes y sin perjuicio del derecho de los acreedores hipotecarios que se han hecho conocer. 

 

666. Está obligado, si los acreedores ú otras personas interesadas lo ecsijen, á causionar el valor de los muebles comprendidos en el inventario, y la parte del precio de los  inmuebles que no está afecta á los créditos hipotecarios. 

 

Si no diere esta fianza los muebles serán vendidos y su precio depocitado, así como la porcion del precio de los inmuebles libres de hipoteca, para ser empleados en el cumplimiento de las cargas de la succesion. 

 

667. Si hay acreedores que se opongan, el heredero beneficiario debe pagar en el orden y modo reglados por el juez. 

 

Si no hay acreedores que se opongan, él paga los acreedores, y á los legatarios á medida que ellos se presenten. 

 

Los acreedores que no se oponen y que no se presentan sino despues de la liquidación de la cuenta y pago del alcance, solo pueden ejercer el recurso contra los legatarios. 

 

Este recurso, en uno y otro caso se prescribe por el transcurso de tres años, contados desde el dia de la liquidación de la cuenta y del pago del alcance. 

 

668. Los gastos de sellos, si se hubieren puesto, de inventario y de cuentas son á cargo de la succesion. 

 

669. Cuando despues de la conclusion de los terminos designados para hacer inventario y para deliberar, no se presentare alguna persona que reclame una succesión que no hubiere heredero de ella conocido, ó que los herederos conocidos la hubieren renunciado, esta succesion se reputa vacante. 

 

670. El juez de primera instancia del lugar del domicilio del difunto nombrará, un curador para dicha succesion en virtud de la demanda que le hagan las partes interezadas ó del requerimento del alcalde ó del síndico de la municipalidad del lugar del referido domicilio. 

 

671. El curador de una succesion vacante está obligado antes de todo, á hacer que se averigüe el estado de ella por medio de un inventario; él ejerce y defiende los derechos: responde á las demandas puestas contra ella: administra sus bienes, con la obligación de depocitar el numerario que se encuentre en la succesion, así como las cantidades provenidas de la venta de muebles o inmuebles en la tesoreria general del estado. 

 

672. Las disposiciones del presente título sobre las formalidades del inventario, sobre el modo de administracion y sobre las cuentas á que está obligado el heredero beneficiario, son con mayor razón comunes á los curadores de las succesiones vacantes

 

673. Ninguno puede ser obligado á permanecer indiviso; y la partición puede ser siempre provocada, no obstante las prohibiciones y convenciones contrarias.

 

Sin embargo se puede convenir en suspender la partición por un tiempo limitado: ésta convension no puede obligar por mas de cinco años pero ella puede ser renovada. 

 

674. La división puede ser pedida aun cuando uno de los coherederos hubiere gozado separadamente de parte de los bienes de la succesion, sino ha habido un acto de partición, ó posecion suficiente para adquirir la prescripción. 

 

675. La acción para la partición, que compete á los coherederos menores ó interdictos, puede ser ejercida por sus tutores, autorizados especialmente por el consejo de familia. 

 

Respecto de los coherederos ausentes, dicha acción pertenece á los parientes puestos en posecion. 

 

676. El marido puede sin la concurrencia de su muger provocar la partición de los bienes muebles ó raices de una herencia que ha recaido en ella. 

 

677. Si todos los herederos son mayores de edad y se hallan presentes, no es necesario sellar los efectos de la succesion, y la partición puede hacerse en el modo y forma que las partes interezadas juzguen conveniente. 

 

Si todos los herederos no se hallan presentes ó si hay entre ellos menores ó interdictos, deben sellarse á la mayor brevedad los objetos de la succesion, ya sea á requerimento de los herederos, ya sea de oficio por el juez de primera instancia ó por un alcalde del lugar del domicilio del difunto. 

 

678. Los acreedores también pueden requerir la fijación de sellos en virtud de un título ejecutivo. 

 

679. Luego que el sello haya sido puesto, todos los acreedores pueden formar oposicion á él aunque ellos no tengan título ejecutivo. 

 

Las formalidades para quitar los sellos y formación de inventarios se determinarán en el código de procedimientos civiles, arreglándose entre tanto á las leyes vigentes.

 

680. De la acción para partir una herencia, de las contestaciones que se formen en el curso de las operaciones, así como de cualquiera otras demandas relativas á las particiones y á las succesiones, conocerá el juez de primera instancia del domicilio del difunto. 

 

681. Si uno de los coherederos resistiere consentir en la partición, ó si se sucsitaren contestaciones, ya sea sobre el modo de proceder á ella, ya sea sobre el modo de determinarla, el juez de primera instancia decide como en asunto sumario, ó comisiona, si hay lugar, para las operaciones de la partición á uno de los alcaldes del domicilio del difunto, y con presencia del informe de este, el juez decide el artículo de la contestación. 

 

682. La avaluación de los bienes raices debe hacerse por peritos elegidos por las partes interezadas, o en su defecto nombrados de oficio. 

 

683. La tazacion de los peritos debe presentar las bases de los precios que se han puesto: debe indicar si el objeto avaluado puede ser fácilmente dividido; y de que modo, y fijar en fin en caso de división cada una de las partes que se pueden formar de dicho objeto, y su valor respectivo. 

 

684. La tazacion de los muebles, si no se ha practicado antes de un inventario arreglado, debe hacerse por personas inteligentes y por sus justos precios. 

 

685. Cada uno de los coherederos puede pedir su parte en especie de los muebles ó inmuebles de la succesion; no obstante si hay acreedores que se opongan o si la mayoría de los coherederos jusgan necesaria la venta para el pago de las deudas y cargas de la succesion, los bienes muebles deben ser vendidos en pública almoneda. 

 

686 Si los raices no pueden partirse cómodamente, debe procederse á su venta en pública almoneda ante el juez de primera instancia. 

 

Sin embargo las partes, si todas son mayores de edad pueden concentir que el remate se haga ante el alcalde del pueblo en cuyo territorio se haya situado el inmueble, ó ante un escribano elegido por las partes y en cuya elección todas están de acuerdo 

 

687. Despues de la tazacion y venta de los muebles é inmuebles se procede á liquidar el cuerpo general de bienes, á formar de él las porciones hereditarias de cada uno de los coherederos,

 

688. Cada coheredero colaciona en el cuerpo de bienes, según las reglas que se establecerán en éste mismo título, las donaciones que se le han hecho y las sumas de que es deudor. 

 

689. Si la colacion no se hace en especie, los otros coherederos pueden apartar una porcion igual del cuerpo de bienes en objetos de la misma especie en cuanto sea posible, cualidad y bondad que los objetos no colacionados en especie. 

 

690. Despues de esta separación se procede á formar del cuerpo de bienes que ha quedado otras tantas porciones iguales como hay herederos copartícipes, ó estirpes copartícipes. 

 

691. En la formación y composicion de las porciones ó hijuelas se debe evitar en cuanto se pueda despedazar las heredades y lavores: conviene hacer entrar en cada hijuela si es posible, la misma cantidad de muebles, de inmuebles, de derecho y de créditos de la misma naturaleza y valor. 

 

692. La desigualdad de las hijuelas en especie se compensa por una indemnización ya en renta ya en dinero. 

 

Las hijuelas ó porciones hereditarias se hacen por uno de los coherederos si ellos pueden convenir entre sí en la elección, ó si el que ellos habián escojido acepta la comision: en caso contrario las hijuelas se hacen por un contador nombrado por el juez. 

 

693. Las hijuelas se estraen por suerte; pero antes de proseder á su estraccion, cada copartícipe puede reclamar sobre su formación. 

 

694. Las reglas establecidas para la división del cuerpo de bienes de una succesion, deben observarse igualmente en la subdivisión que se hace entre los individuos que heredan en estirpe. 

 

695. Si no se hallan presentes todos los coherederos ó si entre ellos hay interdictos, ó menores aunque sean emancipados, la partición debe hacerse ante el juez segun las reglas prescriptas por los artículos 677, y siguientes hasta el presente inclusive. Si hay muchos menores que tengan Intereses opuestos en la partición, debe darse á cada uno un tutor especial y particular 

 

696. Si en el caso del artículo antecedente hay lugar á remate, este debe hacerse con las formalidades prescriptas para la enagenacion de los bienes de los menores, Los estraños deben ser siempre administrados á hacer postura en estas almonedas. 

 

697. Las particiones hechas conforme á las reglas que se han designado, sea por los tutores autorizados por un consejo de familia, sea por menores emancipados asistidos de sus curadores, sea en nombre de ausentes ó presentes, son definitivas: solo serán provicionales por la inobservancia de las reglas prescriptas. 

 

698. Cualquiera persona aunque sea pariente del difunto, que no es su heredero, y á la cual un coheredero hubiese cedido su derecho á la succesion, puede ser separada de la partición, ya por todos los coherederos, ya por uno solo reintegrándole el precio de la sección. 

 

699. Después de la partición, debe entregarse á todos los copartícipes los títulos pertenecientes á los objetos que les han cabido en sus respectivas hijuelas. 

 

Los títulos de una heredad ó finca dividida deben permanecer en poder del heredero que tenga en ella la mayor parte, con la obigacion de franquearlos á sus copartícipes, cuando sea requerido por ellos. 

 

Los títulos comunes á toda la heredad no dividida se entregan á uno de los coherederos que todos ellos elijan para ser el depocitario, con la obligación de franquearlos cuando sea requerido á cada uno de sus copartícipes. Si hay dificultad en la eleccion, el juez elige el depositario.

 

700.  Todo heredero aun beneficiario debe colacionar con sus coherederos todo lo que ha recibido del difunto por donacíon entrevivos directa ó indirectamente: no puede retener los dones ni reclamar los legados que le fueron hechos por el difunto, á menos que dichos dones y legados le hayan sido hechos espresamente como mejora ó con dispensa de la colacion. 

 

701.  El caso mismo en que los dones y legados hubiesen sido hechos como mejora ó con dispenza de colación, el heredero llegando á la partición no puede retenerlos si no es hasta la concurrencia de la cuota disponible: el ecsedente está sujeto á la colacion. 

 

702. El heredero que renuncia á la succesion puede no obstante retener las donaciones entre vivos, ó reclamar los legados que le fueren hechos, hasta la concurrencia de la porcion disponible. 

 

703. El donatario que no hera heredero presuntivo al tiempo de la donacion; pero que se encuentra llamado á la herencia en el momento en que se abrió la succesion está igualmente obligado á la colacion, á menos que el donante le haya dispensado de ella. 

 

704. Las dadivas y legados hechos al hijo de una persona que se encuentra llamada á la succesion en la época de la muerte del difunto, siempre se reputan hechos con dispenza de la colacion 

 

El padre viniendo á la succesion del donante no esta obligado á colacionar dichos dones y legados. 

 

705. De la misma manera el hijo que biene en su cabeza á la succesion del donante, no está obligado á colacionar la dadiva hecha á su padre aun cuando hubiese aceptado la succesion de este, pero si el hijo succede por representación, debe colacionar todo lo que se había dado á su padre aun en el caso en que hubiese rechazado la succesion. 

 

706. Las dadivas y legados hechos al marido de una muger heredera ó á la muger de un marido llamado á la succesion se reputan hechos con dispensa de la colacion. 

 

Si las dadivas y legados se hacen mancomunadamente á marido y muger, de los cuales uno solamente es llamado á la succesion este colaciona la mitad; si las dadivas se hacen al consorte llamado á la succesion, éste debe colacionarles en su totalidad. 

 

707. La colacion solamente se hace en la succesion del donante. 

 

708. La colacion se debe hacer de todo lo que se ha empleado en el establecimiento de uno de los coherederos, ó en el pago de sus deudas. 

 

709. Los gastos de alimentos, mantención, educación, aprendisaje, los gastos ordinarios de equipaje, los de vodas y presentes de costumbre no deben ser colacionados. 

 

710. Tampoco deben colacionarse las utilidades que el heredero ha podido sacar de los contratos celebrados con el difunto, si estos contratos no presentaban alguna ventaja indirecta cuando fueron hechos. 

 

711. No se deben colacionar las utilidades provenidas de las compañías hechas sin fraude entre el difunto y uno de sus coherederos cuando las condiciones se han arreglado por una escritura pública. 

 

712. El inmueble que ha perecido por caso fortuito y sin culpa del donatario, no está sugeto á ser colacionado. 

 

713. Los frutos é intereces de las cosas colacionables no deben entrar en el cuerpo de bienes, sino desde el día en que tuvo principio la succesion. 

 

714. La colacion solamente se debe por el coheredero á su coheredero; ella no es debida á los legatarios ni á los acreedores de la succesion. 

 

715. La colacion se hace en especie ó en deducción. 

 

716. Se puede ecsijir en especie respecto de los raices, siempre que el inmueble donado no haya sido enajenado por el donatario, y que haya en la succesion otros inmuebles de la misma especie, balor, y bondad, con que se puedan formas las hijuelas con poca diferencia iguales para los otros coherederos.

 

717. La colacion no tiene lugar sino en deducción, cuando el donatario ha enajenado el inmueble antes que tubiera su principio la succesion; y debe hacerse la deduccion del valor del inmueble en la época de la muerte del difunto.

 

718. En todos los casos el donatario tiene derecho á los gastos que han mejorado la cosa y aumentado su valor que tiene al tiempo de la partición. 

 

719. Es también acreedor el donatario á los gastos necesarios que ha hecho para la conservasion del fundo, aunque no lo haya mejorado. 

 

720. El donatario por su parte es responsable de las pérdidas y deterioros que han disminuido el valor de fundo, por su manejo, ó por su culpa y negligencia, 

 

721. En el caso en que el fundo ha sido enagenado por el donatario, las mejoras ó rebajas hechas por el comprador deben ser reguladas conforme á los tres artículos precedentes.

 

Cuando la colacion se hace en especie, los bienes se reúnen á la maza de la succesion francos y libres de todas las cargas creadas por el donatario; pero los acreedores hipotecarios pueden intervenir en la partición para oponerse á que la colacion se haga en perjuicio de sus derechos 

 

722. Cuando la donacion de un inmueble hecha á uno llamado á la succesion con dispenza de la colacion, ecsediere á la porcion disponible, la colacion del ecceso se hace en especie, si la separación de este eccedente puede practicarse cómodamente. 

 

En el caso contrario, si el eccedente es de mas de la mitad del valor del inmueble, el donatario debe colacionar el inmueble en su totalidad, sin perjuicio de sacar de la maza el valor de la porcion disponible: si esta porcion eccediere á la mitad del valor del inmueble, el donatario puede retenerlo en su totalidad, con la obligacion de recompensar á sus coherederos en dinero ó de otro modo. 

 

723. El coheredero que hace la colacion en especie, de un inmueble puede retener la posecion de él hasta el reembolso efectivo de las sumas que le son debidas por gastos ó mejoras. 

 

724. La colacion de los muebles se hace deduciendo su valor que tenian al tiempo de la donacion según el estado apreciativo anecso al acto y por falta de este estado, según una avaluación hecha por peritos.

 

725 La colacion del dinero donado se hace deduciendo igual suma del numerario de la succesion. 

 

En caso de insuficiencia, el donatario puede ser dispensado de colacionar el numerario abandonando hasta la debida concurrencia los muebles y en defecto de ellos los inmuebles de la succesion. 

 

726.   Los  coherederos contribuyen entre sí para el pago de las deudas y cargas de la succesion, cada uno en proporción de lo que percive de ella.

 

727. El legatario á título universal contribuye con los herederos á prorrata de su emolumento; mas el legatario particular no esta obligado á las deudas y cargas, sin perjuicio de la acción hipotecaria contra el inmueble legado. 

 

728. Cuando los bienes raices de una succesion son gravados con una hipoteca especial, cada uno de los coherederos puede ecsijir que los sensos sean reducidos y que los raices queden libres antes que se proceda á la formacion de hijuelas. 

 

Si los coherederos dividen la succesion en el estado en que se encuentra, el inmueble gravado debe ser apreciado en la misma taza que los otros inmuebles, reduciendo el capital de la renta del precio total; el heredero en cuya hijuela cahe este inmueble, queda el solo cargado del servicio de la renta, y debe libertar de ella a sus coherederos. 

 

729. Los herederos están obligados á las deudas y cargas de la succesion personalmente por su parte y porcion igual, é hipotecariamente por el todo; salvo su recurso, ya contra sus coherederos, ya contra los legatarios universales por la parte con que unos y otros deben contribuir ó dichas cargas y deudas. 

 

730. El legatario particular que ha pagado la deuda con que estaba gravado el inmueble legado, queda subrogado en los derechos del acreedor contra los herederos y succesores á título universal. 

 

731. El coheredero ó succesor á título universal, que por razón de una hipoteca, ha pagado mas de la parte que le corresponde para la deuda común, no tiene recurso contra los otros coherederos ó succesores á título universal, sino por la parte que cada uno de ellos debe satisfacer personalmente aun en el caso, en que el coheredero que ha pagado la deuda se haya hecho subrrogar en los derechos de los acrreedores; pero sin perjuicio de los derechos de un coheredero que por el efecto del beneficio de inventario, hubiere conservado la facultad de reclamar el pago de su crédito personal como cualquiera otro acreedor.

 

732. En caso de insolbencia de uno de los coherederos ó succesores á título universal, su parte en la deuda hipotecaria se reparte entre todos los demás. 

 

733. Los títulos ejecutivos contra el difunto son igualmente ejecutivos contra el heredero personalmente, sin embargo los acreedores no podrán intentar la ejecución sino ocho dias despues de haber manifestado dichos títulos al heredero en su domicilio, 

 

734. En todo caso, ellos pueden pedir contra todo acreedor la separación de los bienes del difunto de los de el heredero. 

 

735. Este derecho no se puede ejercer, cuando hay nobacion en el crédito contra el difunto, por haber sido aceptado el heredero por deudor.

 

736. El mismo derecho se prescribe relativamente á los muebles por el transcurso de tres años. 

 

Respecto de los inmuebles, la acción continua mientras que ecsisten en poder del heredero. 

 

737. Los acreedores del heredero no son admitidos á pedir la separación de los bienes del difunto de los de el heredero contra los acreedores de la succesion. 

 

738. Los acreedores de un copartícipe, para evitar que la partición se haga en detrimento de sus derechos pueden ecsijir que se proceda á ella en su presencia: tienen el derecho de interbenir en sus gastos; pero no pueden atacar una partición ya concluida á menos que se haya procedido á ella en su ausencia: no obstante el haber ecsijido formalmente que la partición se practicase en su presencia.

 

739. Cada coheredero se reputa que ha succedido solo, é inmediatamente, en todos los efectos comprendidos en su hijuela, ó en los que le han tocado en el remate y que jamás ha tenido la propiedad de los otros efectos de la succesión.

740. Los coherederos permanecen respectivamente garantes los unos asi á los otros, de las turbaciones y evisiones que proseden solamente de una causa anterior á la partición.

 

La garantía no tiene lugar, si la especie de evision sufrida ha sido aceptada por una cláusula particular ó expresa del acto de partición; ella cesa si por su culpa el coheredero sufre la evision. 

 

741. Cada Uno de los coherederos está obligado personalmente en proporcion de su parte hereditaria, á indemnizar á su coheredero de la pérdida que le ha causado la evision.

 

Si uno de los coherederos se encuentra insolvente, la porción á la cual está obligado debe repartirse con igualdad entre el garantido y todos los coherederos solventes. 

 

742. La garantía de la solvencia del deudor de una renta, solamente puede ejercerse en los cinco años primeros que siguen á la partición. No hay lugar á garantía por causa de insolvencia del deudor, cuando ésta ha sobrevenido despues de concluida la partición. 

 

743. Las particiones pueden rescindirse por causa de evidencia ó de dolo.

 

También puede haber lugar a la recisión cuando uno de los coheredero se justifica una lección de mas de una cuarta parte en su perjuicio. La simple omisión de un objeto de la succesión no da lugar á la acción de recindir sino solamente á un suplemento al acto de la partición.

 

744.  La acción de recindir se admite contra todo acto que tiene por objeto hacer cesar la división entre los coherederos aunque fuese calificado de venta, cambio, ó transacion, ó de cualquiera otra manera. 

 

Pero despues de la partición ó del acto que tiene el lugar de ella, iu acción para recindir, no es admisible contra la transacion hecha sobre las dificultades reales que presentaba el primer acto, aun cuando no hubiese habido con este motivo pleito comenzado. 

 

745. La acción de recindir no se admite contra una venta hecha sin fraude del derecho hereditario á uno de los coherederos, por sus otros coherederos ó por uno de ellos de su cuenta y riesgo. 

 

746. Para juzgar si ha habido lección, se aprecian los objetos según su estado en la época de la partición. 

 

747.  El demandado sobre recicion puede detener el curso de la demanda é impedir una nueva partición, ofreciendo y entregando al demandante el suplemento de su porcion hereditaria, ya en numerario ya en especie. 

 

748. El coheredero que ha enagenado su hijuela en todo ó en parte no es admitido á intentar la acción de  recindir por dolo ó violencia, si la enagenacion que el ha hecho es posterior al descubrimiento del dolo ó á la cesación de la violencia.

 

 


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