TITULO CUARTO
DE LA POSESIÓN

Art. 919
Posesión es la tenencia de una cosa ó el goce de un derecho por nosotros mismos ó por otro en nuestro nombre.

920
La posesión, como medio de adquirir, es de buena ó de mala fe.

921
Son capaces de poseer los que lo son de adquirir. Los incapacitados conforme á derecho, poseen por medio de sus legítimos representantes.

922
El poseedor tiene á su favor la presunción de poseer por sí mismo.

923
El que posee en nombre de otro, no es poseedor en derecho.

924
Se presume que el que comenzó á poseer en nombre de otro, continúa poseyendo con igual carácter.

925
La posesión da al que la tiene, presunción de propietario para todos los efectos legales.

926
El poseedor actual, que pruebe haber poseído en tiempo anterior, tiene á su favor la presunción de haber poseído en el intermedio.

927
Es poseedor de buena fe el que tiene ó cree fundadamente poseer en virtud de un título bastante para trasferir el dominio.

928
Lo es también el que ignora los vicios del título. La ignorancia se presume en este caso.

929
Es poseedor de mala fe el que posee, sabiendo que no tiene título; el que sin fundamento cree que lo tiene, y el que sabe que el título es insuficiente ó vicioso.

930
El poseedor tiene á su favor la presunción de poseer de buena fe, salvo lo dispuesto en el artículo 959.

931
El poseedor de buena fe hace suyos los frutos percibidos, mientras su buena fe no es interrumpida.

932
La buena fe se interrumpe por los mismos medios que la prescripción, conforme á lo que se previene en el artículo 1232.

933
Por la suspensión de la buena fe el poseedor no pierde el derecho de percibir los frutos, sino en los casos expresamente determinados en las leyes; pero queda obligado á devolver los que desde entonces haya percibido, ó su precio, si por sentencia irrevocable se declara que poseyó de mala fe.

934
Se entienden percibidos los frutos naturales ó industriales desde que se alzan ó separan. Los frutos civiles se producen día por día, y pertenecen al poseedor en esta proporción, luego que son debidos, aunque no los haya recibido.

935
El poseedor de buena fe tiene derecho al abono de los gastos hechos por él para la producción de los frutos naturales é industriales, que no hace suyos por estar aún pendientes al tiempo de interrumpirse fa posesión.

936
Tiene también derecho al interés legal del importe de los gastos desde el día en que respectivamente se hayan hecho, hasta aquel en que se verifique el pago.

937
El poseedor de mala fe, siempre que haya adquirido la tenencia por robo, está obligado á restituir todos los frutos que haya producido la cosa, y los que haya dejado de producir por omisión culpable del mismo poseedor en el cultivo ordinario de la finca.

938.
El poseedor de mala fe, que haya adquirido la tenencia por título traslativo de dominio, sólo estará obligado á restituir los frutos que haya percibido; y no tendrá responsabilidad alguna por los que la finca ó la cosa hubieran debido producir, si no es que haya adquirido á sabiendas la cosa enajenada por fuerza ó miedo, ó contra las prescripciones de este Código; pues en estos casos el poseedor de mala fe se considerará igual al que adquiere la cosa por robo.

939
A todo poseedor deben abonarse los gastos necesarios; pero sólo el de buena fe tiene derecho de retener la cosa mientras se hace el pago.

940
Los gastos útiles deben abonarse al poseedor de buena fe, quien tiene también derecho de retener la cosa mientras se hace el pago.

941
El poseedor de mala fe puede retirar las mejoras útiles si el dueño no se las paga y pueden separarse sin detrimento de la cosa mejorada.

942
Los gastos voluntarios no son abonables á ningún poseedor; pero el de buena fe puede retirar esas mejoras, si no se causa detrimento á la cosa mejorada, ó reparando el que se cause, á juicio de peritos.

943
Son gastos necesarios los que están prescritos por la ley, y aquellos sin los que la cosa se pierde ó desmejora.

944
Son gastos útiles aquellos que, sin ser necesarios, aumentan el precio ó producto de la cosa.

945
Son gastos voluntarios los que sirven sólo, al ornato de la cosa, ó al placer ó comodidad del poseedor.

946
El poseedor debe justificar el importe de los gastos á que tenga derecho: en caso de duda, se tasarán aquellos por medio de peritos.

947
Cuando el poseedor hubiere de ser indemnizado por gastos, y haya percibido algunos frutos á que no tenía derecho, habrá lugar á compensación.

948
Las mejoras ó aumentos de valor proveniente de la naturaleza ó del tiempo, pertenecen siempre al propietario.

949
El poseedor de buena fe no responde del deterioro ó pérdida de la cosa poseída, aunque hayan ocurrido por hecho propio; pero sí responde de la utilidad que él mismo haya obtenido de la pérdida ó deterioro.

950
El poseedor de mala fe responde de toda pérdida ó deterioro que haya sobrevenido por su culpa ó por caso fortuito, á no ser que pruebe que éste se habría verificado aunque la cosa hubiera estado poseída por su dueño.

951
Tampoco responde de la pérdida sobrevenida natural é inevitablemente por el solo curso del tiempo.

952
La posesión se pierde:

1º. Por abandono de ella:

2º Por cesión á título oneroso ó gratuito ;

3º Por la destrucción ó pérdida de la cosa, ó por quedar ésta fuera del comercio.

953
Se pierde también la posesión cuando otro posee la cosa por más de un año, que se contará desde el día en que comenzó públicamente la nueva posesión, ó desde aquel en que llegó á noticia del que antes la tenía, si comenzó ocultamente.

954
La posesión es transmisible por herencia: los herederos del poseedor continúan la posesión comenzada por él.

955
El poseedor tiene derecho de ser mantenido en su posesión siempre que fuere perturbado en ella.

956
El poseedor tiene derecho de ser restituido á su posesión, si lo requiere, dentro de un año contado conforme á lo dispuesto en el artículo 953.

957
Si la posesión es de menos de un año, nadie puede ser mantenido ni restituido judicialmente, sino contra aquellos cuya posesión no sea mejor.

958
Es mejor que cualquiera otra la posesión acreditada con título legítimo: á falta de éste, ó siendo iguales los títulos, prefiere lamas antigua: si fueren dudosas ambas posesiones, la cosa que se litigue se pondrá en depósito.

959
Se presume siempre de mala fe al que despoja á otro violentamente de la posesión en que se halla.

960
Se reputa como nunca perturbado ó despojado al que judicialmente fué mantenido en la posesión ó restituido á ella.

961
El que legalmente ha sido mantenido en la posesión ó restituido á ella, tiene derecho de ser indemnizado de los perjuicios que se le hayan seguido.

962
En los casos comprendidos en los artículos 922, 924, 925, 926, 928, 930 y 959, la presunción subsistirá mientras no se pruebe lo contrario.


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