LIBRO PRIMERO

 

TITULO CUARTO

 

DE LOS AUSENTES

 

48. Si hubiere necesidad de proveer á la administración del todo ó parte de los bienes de una persona que se presume ausento, y que no tiene procurador, ni apoderado el juez de primera instancia, requerido por alguna de las partes interesadas, ó en su defecto de oficio, proveerá lo que estime mas conveniente á la seguridad de dichos bienes. 

 

49. Los síndicos de las municipalidades son encargados especialmente de velar en los intereses de las personas que se presumen ausentes y serán oidos en todas las demandas que se pongan contra aquellos. 

 

50. El juez de primera instancia requerido por las partes interesadas, nombrará un vecino de probidad, para que represente al ausente, en inventarios, cuentas, participaciones y cualesquiera otras diligencias en las cuales pueda ser interesado. 

 

51. Cuando una persona desapareciere del lugar de su domicilio y del de su residencia si fuesen distintos, y despues de cuatro años no hubiese noticia de su ecsistencia, cualquiera parte interesada podrá pedir al juez de primera instancia que sea declarada la ausencia.

 

52. Para probarla ausencia el juez en vista de los documentos presentados, mandará que se haga una informacion con citación del sindico de la municipalidad en el lugar del domicilio de la persona que se presume ausente y en el de la residencia, si fueren distintos. 

 

53. El juez al sentenciar sobre la demanda, tomará en consideración los motivos de la ausencia, y las causas que han podido impedir se tenga noticia del individuo que se presume ausente. 

 

54. La sentencia de declaración de ausencia, se pronunciará un año despues del auto en que se decretó la información.

55. El juez publicará por medio de los periódicos ó de carteles fijados por veinte dias á lo menos, los autos preparatorio y definitivo luego que hayan sido proveídos. 

 

56. En los casos en que el ausente no haya dejado procurador para la administración de sus bienes, sus herederos presuntos al tiempo de su desaparición, ó de las últimas noticias de su ecsistencia, podrán en virtud de la sentencia definitiva, que hubiere declarado la ausencia, hacerse poner en posesion provisional de los bienes, que pertenecían al ausente al tiempo de su desaparición, con la obligación de caucionar la seguridad de su administración. 

 

57. Si el ausente ha dejado procurador de sus bienes, sus herederos presuntivos no podran pedir la declaración de ausencia ni la posesion provisional, si no es despues de diez años contados desde el dia de su desaparición ó de las ultimas noticias de su ecsistencia. 

 

58. Lo mismo se practicará si la procuración viniese á cesar, y en este caso se proveerá á la administración de los bienes del ausente, en los mismos términos prevenidos en los tres primeros artículos de este titulo 

 

59. Cuando los herederos presuntivos hubiesen obtenido la posesion provisional, y el ausente hubiese hecho testamento antes de su desaparición, los legatarios, donatarios, y todos los que tengan sobre los bienes del ausente derechos subordinados á la condicion de su muerte, podran ejercerlos provisionalmente con la obligación de dar la correspondiente caución. 

 

60. Los casados, despues de haberse declarado la ausencia, tienen la libertad de elegir la continuación ó la disolución provisional de la comunidad de bienes. En el primer caso podrán impedir la posesion provisional de los bienes del ausente y el ejercicio provisional de todos los derechos subordinados á la condicion de la muerte del autor, y tomar con preferencia la administración de los bienes del ausente, con obligación de caucionarlos suficientemente. En el segundo caso ejercerán todos sus derechos legales y convencionales, y serán puestos en posesion de la parte de los bienes de la comunidad que les corresponda, con obligación de caucionar todo aquello que sea susceptible de restitución. 

 

La muger que elija la continuación de la comunidad, queda en libertad de renunciarla en seguida. 

 

61. Si una persona casada ausente no ha dejado parientes con derecho á heredarle, el conyunge presente podrá pedir la posesion provisional de los bienes del ausente. 

 

62. La posesion provisional no será mas que un depósito, que dará á los que la obtuvieren la administración de los bienes del ausente, haciéndolos responsables de su manejo para con el dueño, en caso de que aparezca ó se tenga noticia de su ecsistencia. 

 

63. Los que obtuvieren la posesion provisional ó el esposo que elija la continuación de la comunidad, entrarán en la administración de los bienes del ausente, bajo inventario de todos los muebles y títulos pertenecientes al ausente que formará el juez de primera instancia con citación del sindico. 

 

El juez determinará si conviene vender el todo ó parte de los bienes muebles. En caso de venta el precio deberá ser empleado en alguna negociación y del la misma suerte los frutos caídos. 

 

En los mismos casos en que habla el articulo se hara un. reconocimiento de los bienes raices del ausente, por un perito nombrado por el juez con el fin de averiguar el estado de dichos bienes. La relación del perito sera autorisada por el sindico. 

 

Los gastos de inventarios y reconocimiento de peritos se pagaran de los bienes del ausente. 

 

64. Los que á virtud de la posesion provisional ó de la administración legal que compete á los casados que eligieron la comunidad han gozado de los bienes del ausente, no están obligados á darle á este mas que la quinta parte de las rentas si apareciere antes de diez años, contados desde el dia de su desaparecimiento; y la decima si apareciere despues de diez años. Despues de 20 años de ausencia contados desde la misma época, la totalidad de las rentas pertenece á los posedores ó administradores de dichos bienes. 

 

65. Los administradores de los bienes del ausente en virtud de la posesion provisional ó de la administración legal no podran enagenar ni hipotecar los bienes raices del ausente, 

 

66 Si desde el dia de la desaparición del ausente ó de las ultimas noticias de su ecsistencia hubiesen transcurrido treinta años sin saberse de su paradero, ó si el ausente cumpliere cien años de edad, en cualquiera de estos dos casos, las cauciones serán chanceladas y los que tengan derecho podran pedir la partición de los bienes del ausente y la posesion definitiva del juez de primera instancia. 

 

67. La sucesión del ausente comienza á tener lugar desde el dia de su muerte probada en favor de los herederos mas procsimos en esta época, y los que hubieren gozado de los bienes del ausente deberán entregarlos á los herederos, á escepcion de los frutos que hayan adquirido en virtud del articulo 64.

 

68. Si el ausente aparece ó si su ecsistencia es averiguada aun despues de la posesion definitiva y partición de sus bienes, recobrará y recibirá sus bienes en el estado en que se encontraren, el precio de los enagenados ó los bienes que provengan del empleo del precio de los vendidos. 

 

69. Despues de la sentencia que declara la ausencia, cualquiera que tenga derechos que egercer contra el ausente, solo podrá intentarlos contra los que hubiesen sido puestos en posesion de los bienes del ausente ó que tubieren la administración legal de ellos. 

 

70. Cualquiera que reclame el derecho que ha recaido en un individuo cuya ecsistencia se ignora, deberá probar, que dicho individuo vivia al tiempo en que el derecho comenzó á ecsistir; sin esta prueba se declarará sin lugar su demanda. 

 

71. La sucesión ó herencia á la cual era llamado un individuo, cuya ecsistencia no es conocida, corresponderá esclusivamente á aquellos, con los cuales hubiera tenido el derecho de concurrir, ó á aquellos en quienes habría recaido por su falta. 

 

72. Las disposiciones de los articulos precedentes tendrán lugar sin perjuicio de las acciones en petición de herencia y de otros derechos, los cuales competerán al ausente ó á sus representantes, y solo se estinguirán por el transcurso del tiempo establecido para la prescripción. 

 

73. Mientras que el ausente no sea representado por procurador ó que el no egerza por si mismo sus acciones los que hubiesen recibido la herencia haran suyos los frutos adquiridos de buena fé. 

 

74.  Si el padre ha desaparecido dejando hijos menores la madre de estos egercerá todos los derechos del marido en cuanto á su educación y á la administración de sus bienes.

 

75. Si el padre desapareciere dejando hijos menores, y antes que su ausencia haya sido declarada legalmente, la madre de dichos hijos muriere, la tutela de los menores se conferirá por el consejo de familia al ascendiente mas cercano: en falta de ascendientes á un tutor provisional.

 

76. Lo mismo se practicará en el caso, en que el consorte hubiese desaparecido, dejando hijos menores procreados de un matrimonio anterior.

 

77. Las disposiciones contenidas en los tres articulo antecedentes quedan sujetas á las reglas que se prescriben en el titulo de la menoria y de la tutela.

 

 


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