LIBRO PRIMERO

 

TITULO UNDECIMO

 

DE LA MENORIDAD Y DE LA TUTELA

 

245. Menor es el individuo de ambos secsos que no tiene veinte y un años cumplidos. 

 

246. La menoridad se divide en tres épocas, a saber, infancia, pubertad, impubertad. Los niños que aun no han cumplido siete años, se llaman infantes; los que han cumplido siete años y no han llegado á los catorce se llaman impúberes; los que habiendo cumplido catorce años no han llegado á los veinte y uno cumplidos se llaman púberes.

 

247. El padre durante el matrimonio es el administrador de los bienes propios de sus hijos menores. 

 

248. El es responsable y debe dar cuenta de dichos bienes, y aun de las rentas de aquellos, sobre los cuales no goza del usufructo.

 

Despues de la muerte natural de uno de los cónyuges,  la tutela de los hijos menores y no emancipados pertenece de pleno derecho al padre ó madre, quo sobre viva. 

 

249. Sin embargo el padre podra nombrar á la madre sobreviviente y tutora un consejero, sin cuyo dictamen ella no podra hacer acto alguno relativo á la tutela. 

 

Si el padre especificare los actos, para los cuales nombra el consejero, la tutora estara habilitada para hacer los demás actos sin la asistencia dei consejero. 

 

250. El nombramiento de este consejero solo podra, hacerse por acto testamentario, 

 

251. Si al tiempo de la muerte del marido, la muger quedase embarazada, le sera nombrado un curador al vientre por el consejo de familia. 

 

252. Despues del nacimiento del hijo, la madre sera su tutora, y el curador al vientre sera de derecho el curador. 

 

253. La madre no esta obligada á aceptar la tutela de sus hijos, pero en el caso de reusarla, deberá desempeñar provisionalmente los deberes de tutora, hasta que haya sido nombrado un tutor. 

 

254. Si la madre tutora quiere casarse, debe antes del acto del matrimonio, convocar el consejo de familia quien decidirá, si la tutela debe serle conservada. 

 

Por falta de esta convocacion ella perderá de derecho la tutela, y su nuevo marido sera responsable insolidum de todos los resultados de la tutela, que haya sido conservada indebidamente. 

 

255. Cuando el consejo de familia, debidamente convocado, conservase la tutela á la madre, le dará necesariamente por cotutor al segundo marido: quien con su muger sera responsable del egercicio de la tutela posterior al matrimonio. 

 

256. El derecho individual de elegir un tutor pariente ó estraño, solo pertenece al padre ó á la madre que sobre viva al otro consorte. 

 

257. Este derecho solo puede ser egercido por acto testamentario y bajo las escepciones y modificaciones siguientes. 

 

258. La madre que pasó á otras nupcias y que no fue conservada en la tutela de los hijos de su anterior matrimonio no puede nombrar tutor á sus espresados hijos. 

 

259. Cuando la madre casada otra vez, y conservada en la tutela, hubiere elegido tutor para los hijos que tubo en su anterior matrimonio, esta elección, para que sea valida deberá ser confirmada por el consejo de familia. 

 

260. El tutor elegido por el padre ó la madre no esta obligado á aceptar la tutela; á menos que sea de la clase de las personas que á falta de esta elección especial, el consejo de familia podra obligar á admitir la tutela. 

 

261. Cuando no ha sido nombrado tutor para el menor menor por el padre ó la madre que murió despues del otro consorte, la tutela pertenece de derecho al abuelo paterno del menor, por falta de este al abuelo materno. 

 

En defecto de los abuelos, corresponde á los demás ascendientes varones; pero prefiriendo siempre el ascendente paterno al ascendiente materno del mismo grado. 

 

262. Si en defecto de los abuelos paterno y materno del menor, se encontraren dos bisabuelos pertenecientes ambos á la linea paterna del menor, la tutela pasara de derecho al visabuelo que sea el abuelo paterno del padre del menor. 

 

263. Si hubiere la misma concurrencia entre dos visabuelos de la linea materna, por falta de ascendientes paternos, se hará el nombramiento por el consejo de familia; pero necesariamente en uno de los dos visabuelos maternos.

 

264. Cuando un menor no emancipado, quedase sin padre ni madre, sin tutor elegido por el padre ó la madre, sin ascendientes varones de ambas lineas, como tambien cuando el tutor de uno de los modos espresados, se encontrase en el caso de las esclusiones, de las que se hablara despues ó legitimamente escusado se provera por un consejo de familia al nombramiento de un tutor. 

 

265. Este consejo sera convocado á instancia de los parientes del menor, de sus acredores y aun de oficio por el alcalde del domicilio del menor: cualquiera persona tiene derecho para denunciar al alcalde el hecho, que diere lugar al nombramiento de un tutor. 

 

266. El consejo de familia se compondrá de cuatro parientes del menor en consanguinidad, ó afinidad; dos de la linea paterna y dos de la materna, y que sean los mas procsimos en cada linea. 

 

El consanguineo sera preferido al afin del mismo grado,  y entre los consanguineos del mismo grado, se preferirá el que tenga mas edad al que tenga menos. 

 

267. Los hermanos carnales del menor, y los maridos de las hermanas carnales, son esceptuados de la limitación del numero puesto en el articulo precedente. 

 

Por manera, que si los hermanos y cuñados del menor fuesen cinco, seis ó mas, todos serán miembros del consejo de familia, el cual compondrán ellos solos con las viudas de los ascendientes, y con los ascendientes legítimamente escusados, si los hubiese. 

 

268.  Si los hermanos y cuñados fuesen en número inferior al de cuatro, serán llamados los otros parientes para completar el consejo. 

 

269. Cuando los parientes consanguíneos ó afines, de una y de otra linea, avecindados en el lugar del domicilio del menor, se encontrasen en número insuficiente, el alcalde nombrará ciudadanos de probidad y que hayan tenido relaciones de amistad con el padre ó la madre del menor, hasta completar el número.

 

270. El dia en que deba reunirse el consejo, se fijará por el alcalde; pero de modo que haya siempre entre la citación y el dia señalado para la reunión del consejo, un intervalo de tres días á lo menos. 

 

271. Los consanguíneos, afines, ó amigos convocados del modo dicho, estarán obligados á comparecer personalmente, ó á hacerse representar por un mandatario especial.

 

El apoderado no puede representar mas de una persona. 

 

272. Todo consanguíneo, afin ó amigo convocado y que sin escusa legitima no compareciesen, incurrirán en una multa que no podrá ecseder de diez pesos y será pronunciada sin apelación por el alcalde. 

 

273.  Si hay escusa suficiente, y conviene esperar al miembro ausente, ó remplazado, en este caso como en cualquiera otro en que pueda convenir al interes del menor, el alcalde podrá diferir el consejo ó prorogarlo. 

 

274. Este consejo se celebrará de derecho en la casa del alcalde, á menos que el mismo designe otro local para el efecto. 

 

275. La presencia de tres miembros del consejo por lo menos, será necesaria para deliberar. 

 

276.  El consejo de familia sera precidido por el alcalde, quien tendrá en el voz, sin voto, y solo en caso de empate tendrá voto decisivo.

 

277.  El tutor obrará y administrará los bienes del menor como tal, desde el dia de su nombramiento, si se ha hecho en su presencia; si no desde el dia en que se le haya notificado en el domicilio del menor. 

 

278. La tutela es una carga personal que no pasa a los herederos del tutor. Sin embargo, estos serán responsables de la administración de su causante; y si son mayores estarán obligados á continuar en la tutela hasta el nombramiento de su nuevo tutor. 

 

279. En toda tutela habrá un curador, nombrado por el consejo de familia.

 

280. Sus funciones consistirán en obrar por los intereses del menor, cuando estos se hallan en oposicion con los del tutor.

 

281. Todo tutor, á escepcion del que sea nombrado para este cargo por el consejo de familia, deberá antes de entrar en las funciones de la tutela, hacer convocar para el nombramiento del curador un consejo de familia, compuesto como queda dicho en los articulos 266, 267, 268 y 269. 

 

Si el se ha ingerido en la tutela antes de haber practicado esta formalidad, el consejo de familia convocado, ya sea á instancias de los parientes, acreedores ú otras partes interesadas; ya sea de oficio por el alcalde, podrá, si ha habido dolo de parte del tutor, destituirlo de la tutela, sin perjuicio de las indemnizaciones debidas al menor. 

 

282. En las otras tutelas la elección de curador se hará inmediatamente despues de la del tutor. 

 

283. En ningún caso el tutor votará para el nombramiento del curador: el cual será tomado de la linea á la que no perteneciere el tutor. 

 

284. El curador no remplazará de derecho al tutor, cuando la tutela quedare vacante, o que sea abandonada por ausencia; pero deberá en este caso, bajo la responsabilidad de los daños que le resultasen al menor, provocar el nombramiento de un nuevo tutor. 

 

285. Las funciones del curador cesarán en la misma época que la tutela. 

 

286.  Las disposiciones siguientes relativas a las  causas dispensan de la tutela, y á la incapacidad, esclusion y destitución de dicho cargo, son aplicables á los curadores.

 

Sin embargo el tutor no podrá promover la destitución del curador, ni votará en los consejos de familia que se convocaren para este objeto. 

 

287.  Estan dispensados de la tutela por el tiempo en que ejerce en sus funciones: 

 

Primero: Los miembros de las dos camaras del congreso del estado.

 

Segundo: El gobernador del estado, y el secretario del despacho. 

 

Tercero: Los ministros de la corte de justicia. 

 

Cuarto: Los ciudadanos que ejercen algún empleo público en otro departamento, distinto de aquel en que se halla establecida la tutela. 

 

288. Son igualmente dispensados de la tutela los militares que pertenecen al ejercito.  Los que pertenecen á la milicia activa solo están dispensados mientras que se hallan en servicio. 

 

289. También están dispensados de la tutela los ciudadanos empleados en el gobierno de la federación, ó que se hallen empleados por el dicho gobierno fuera del estado, mientras que permanecen en el ejercicio de sus funciones publicas 

 

290. Los ciudadanos espresados en los tres artículos antecedentes, que aceptaron la tutela anteriormente a sus empleos, ó servicios públicos, no serán admitidos á descargarse de ella por dichas causas. Solamente los empleados en el gobierno de la federación, y los militares que pertenecen al ejercito, podran ser ecsonerados de la tutela aceptada con anterioridad y sus empleos. 

 

291. Son dispensados de la tutela y también del consejo de familia los eclesiásticos. 

 

292. Los ciudadanos que no tengan parentesco de consanguinidad ó afinidad con el menor, no podran ser obligados a aceptar la tutela

 

293. Los parientes consanguíneos ó afines del menor, hasta el cuarto grado inclusive, podran ser obligados á  aceptar la tutela, á menos que tengan alguna causa legal que los dispense de ella. 

 

294.  Todo individuo que tenga sesenta años cumplidos podrá reusar la tutela. El que hubiese sido nombrado antes de esta edad podrá, despues que haya cumplido sesenta y cinco, hacerse descargar de la tutela, 

 

295. Todo individuo que padece una enfermedad grave ó habitual, justificada debidamente está dispensado de la tutela. 

 

Podrá también hacerse ecsonorar de ella si esta enfermedad le vino despues de su nombramiento. 

 

296 Dos tutelas son para cualesquiera persona una escusa justa de aceptar la tercera. 

 

297 El hombre casado aunque no tenga hijos y el viudo que tenga algún hijo lejitimo no podrán ser obligados á aceptar la segunda tutela á escepcion de la de sus hijos. 

 

298. Los que tienen cinco hijos lejitimos son dispensados de toda tutela fuera de la de sus dichos hijos. 

 

Los hijos muertos en el servicio militar se contarán siempre como vivos para causar esta dispensa. 

 

Los otros hijos solamente serán contados para este objeto cuando hubiere dejado descendiente lejitimos actualmente ecsistentes. 

 

299. La supervención de hijos despues de la tutela no autoriza al padre para abdicarla. 

 

300. Si el tutor nombrado se hallare presente á la deliberación que le concede la tutela, estará obligado á esponer en el momento, bajo la pena de que sean declarados inadmisibles, sus reclamaciones ulteriores, sus escusas. sobre las cuales deliberará el consejo de familia. 

 

301. Si el tutor nombrado no asistió á la deliberación que le confirió la tutela, podrá hacer convocar al consejo de familia para que delibere sobre sus escusas. 

 

302 Sus diligencias dirijidás á este objeto deberán comenzar dentro de tres días útiles, contados desde la notificación que se le haga de su nombramiento Pasado este tiempo no serán admisibles.

 

303. Si el tutor nombrado no se hallase en el domicilio del menor á causa de algún viaje ú ocupasion, se esperará á que regrese para hacerle la notificación de su nombramiento. 

 

Si se temiese que su ausencia pueda ser prolongada por mas  de un mes, el consejo de familia le participará sin perdida de tiempo el nombramiento de tutor verificado en el. 

 

Si dentro de seis meses, contados desde el dia del nombramiento no se presentase el domicilio del menor quedara vacante la tutela. 

 

Entre tanto el curador ejercerá provisionalmente el cargo del tutor bajo su responsabilidad, y cumplidos los seis meses convocará al consejo de familia para que haga nuevo nombramiento de tutor.

 

304. Los parientes que estén avecindados en un lugar que diste mas de cinco leguas del domicilio del menor, no podran ser obligados á admitir la tutela. 

 

305. Si no fuesen admitidas por el consejo de familia las escusas alegadas por el tutor nombrado, podrá este ocurrir al juez de primera instancia y demás tribunales para hacer ecsonorar de las tutelas; pero durante el pleito estará obligado á administrarla. 

 

306. Si obtubiese la ecsonoracion. los que rechazaron las escusas serán condenados á las costas del pleito. 

 

Por el contrario si fuese obligado á aceptar la tutela sera condenado á las costas del pleito. 

 

307. No podran ser tutores ni miembros de los consejos de familia:

 

Primero: Los menores á ecsepcion del padre y de la madre.

 

Segundo: Los interdictos.

 

Tercero: Las mugeres á escepcion de las ascendientes del menor.

 

Cuarto: Todos los que tengan un pleito, ó cuyo padre y madre y no tengan contra el menor. 

 

308. La condenación á una pena aflictiva é infamante, lleva consigo de derecho la esclucion de la tutela. También causa la destitución de la tutela en el caso de que haya sido conferido antes de la condenación. 

 

309. Están escluidos de la tutela, y aun pueden ser destituidos de ella. 

 

Primero: Las personas de una conducta notoriamente relajada. 

 

Segundo; Aquellos cuya conducta en la administración de la tutela manifestasen su incapacidad ó su infidelidad.

 

310. Todo individuo, que hubiese sido escluido o destituido de una tutela, no podrá ser miembro de un consejo de familia. 

 

311. Siempre que hubiese lugar á una destitución de tutor será pronunciada por el consejo de familia, convocado á instancia del curador ó de oficio por el alcalde. 

 

Este no podrá dejar de convocar el consejo de familia cuando sea requerido al efecto por uno ó muchos consanguíneos, ó áfines del menor en grado de primo hermano ó mas procsimo. 

 

312.  Toda resolución del consejo de familia que comprendiese la esclucion ó destitución del tutor será motivada; y no podrá ser acordada, sino despues de haber oído ó citado al tutor. 

 

313. Si el tutor se conformase con la resolución, se hará mención de su conformidad en la providencia, y el nuevo tutor entrará inmediatamente en sus funciones. 

 

Si el tutor reclamase la resolución, el curador la sostendrá ante el juez de primera instancia y demás tribunales. 

 

314. Ei tutor escluido ó destituido puede en este caso poner la demanda, para hacerse declarar con derecho á la tutela. 

 

315. Los consanguíneos ó afines que hubiesen requerido la convocacion del consejo, podrán intervenir como parte lejitima en la causa. La cual será instruida y sentenciada como negocio urgente. 

 

316. El tutor tendrá cuidado de la persona del menor y lo representará en todos los actos civiles.

 

Administrará sus bienes como buen padre de familia, y responderá de las perdidas y daños que resultaren al menor por su mala administración. 

 

317. No puede el tutor comprar los bienes del menor ni tomarlos en arrendamiento. 

 

318. En los diez días siguientes al de la notificación de su nombramiento, el tutor hará proceder inmediatamente al inventario de los bienes del menor, el cual se formará con asistencia dei curador.

 

319, Si el menor debiese alguna cosa al tutor, este deberá declararlo en el inventario, bajo la pena de perder la deuda, sino hiciere la declaración.

 

320.  En el mes siguiente á la conclusion del inventario el tutor hará vender en publica almoneda con asistencia del curador y en presencia de un escribano, ó de un alcalde y despues de haberse fijado por ocho dias á lo menos carteles, en los que se hará saber a! público la almoneda y el día en que debe verificarse, todos los bienes muebles del menor, á escepcion de aquellos para cuya conservación en especie le hubiese autorizado el consejo de familia. 

 

321. El padre y la  madre, mientras que gozan del usufruto legal de los bienes de su hijo menor, están dispensados de vender los muebles, si prefieren guardarlos para entregarlos en especie. 

 

En este caso harán que se practiquen á su costa la evaluación de dichos muebles por peritos nombrados por el curador, quienes prestarán juramento ante el alcalde de obrar en justicia. 

 

El padre y la madre estarán obligados á pagar el precio de los muebles que no entregasen en especie 

 

322. Al entrar en el ejercicio de toda tutela que no sea la de los padres y madres, el consejo de familia designara por un calculo prudente, y con arreglo al importe de los bienes del menor la suma á que podrán ascender los gastos anuales del menor; y también la que se deba pasar al tutor por la administración de los bienes. 

 

En el mismo acto el consejo de familia determinará, si el tutor está autorizado para ausiliarse en el desempeño de la tutela de uno ó muchos administradores particulares, asalariados: quienes en todo caso obraran bajo la responsabilidad del tutor. 

 

323. El tutor estará obligado á emplear la suma que componga el ecsedente de las rentas y venta de muebles, deducidos los gastos de la mantención del menor, y que la administración de sus bienes, dentro del preciso termino de seis meses; pasado este termino el tutor estará, obligado a pagar los réditos de dicha suma, por no haberla empleado en algún negocio productivo. 

 

324. El tutor, aun cuando lo sea el padre ó la madre no puede tomar prestado para el menor, ni enagenar, ni hipotecar los bienes raices de la tutela, sin que sea autorizado para cualquiera de estos actos, por un consejo de familia. 

 

Esta autorización solo será concedida ó por una necesidad absoluta, ó por una utilidad evidente. 

 

En el primer caso el consejo de familia no dará su licencia, sino despues que se le haya hecho ver que el dinero, venta de muebles, y producto de las rentas no son suficientes. . 

 

En todo caso el consejo de familia señalará los bienes raices que deban ser vendidos de preferencia, y todas las condiciones que juzgase útiles para la venta. 

 

325. El tutor deberá pedir y obtener del juez de primera instancia la aprobación de las resoluciones del consejo de familia, relativas á facultarle para enagenar é hipotecar los bienes raices del menor. 

 

326. La venta de dichos bienes raices se hara con citación del curador en publica almoneda, autorizada por un escribano ó por un alcalde, y despues de haberse fijado en los parages públicos acostumbrados por tres semanas consecutivas dos carteles por lo menos, en los que se avisen al público la venta y el dia del remate.

 

El alcalde certificará al calce de dichos carteles, que han sido fijados por el tiempo determinado

 

327. Las formalidades ecsijidas por los artículos 324 y 325 para la enágenacion de los bienes del menor no se observarán en el caso, en que una sentencia hubiese ordenado el remate á instancia de un co-propietario pro-indiviso.

 

En este caso el remate se hará en la forma prescrita en el articulo precedente. Los estraños serán admitidos á hacer postura por su parte. 

 

328. El tutor no podrá aceptar ni rechazar una herencia que ha recaido en el menor sin previa aprobación del consejo de familia. La aceptación deberá hacerse siempre bajo beneficio de inventario. 

 

329.  En el caso en que la herencia rechazada en nombre del menor no fuese aceptada por otro, podrá ser admitida, ya por el tutor autorizado al efecto por una nueva resolución del consejo de familia, ya por el menor que ha pasado á la mayoría, pero en el estado en que ella se encontrase al tiempo de recibirla, y sin poder atacar las ventas, ni otros actos que hayan sido hechos legalmente en el tiempo de la vacante. 

 

330. Donación hecha al menor no podrá ser aceptada por el tutor, si no es con la aprobación del consejo de familia.

 

331.  La donación tendrá respecto del menor el mismo efecto que respecto del mayor. 

 

332.  Ningún tutor podrá intentar en justicia una acción relativa a los derechos del menor sobre bienes raices ni consentir en una demanda, relativa á los mismos derechos sin aprobación del consejo de familia. 

 

333 La misma aprobación será necesaria al tutor para pedir la partición de una herencia; mas él podrá sin esta aprobación contestar a una demanda de igual naturaleza, dirigida contra el menor.

 

334. Para que la partición tenga, respecto del menor, todo el efecto que tendría entre mayores, deberá hacerse judicialmente y ser precedida de una avaluacion hecha por peritos nombrados por el juez de primera instancia del lugar donde ecsista la testamentaria 

 

Los peritos despues de haber prestado ante el juez de primera instancia o un alcalde comisionado por aquel el juramento de cumplir bien su encargo, procederán á la división de la herencia y á la formación de porciones iguales, las cuales serán sorteadas en presencia del mismo juez ó de un alcalde comisionado por él, quien hará la entrega de las porciones. 

 

Cualquiera partición hecha de otro modo se considera como provisional. 

 

335. El tutor no podrá transigir en nombre del menor sin el consentimiento del consejo de familia. La transacion para que sea valida deberá ser aprobada por el juez de primera instancia. 

 

336. El tutor que tubiese motivos graves de disgusto sobre la conducta del menor podrá dar sus quejas a un consejo de familia, y si es autorizado por él, podrá pedir la reclucion del menor; conforme á lo que queda establecido sobre este asunto en el de la patria potestad .

 

337. Todo tutor, luego que cesa de serlo por cualquiera causa, está obligado á rendir la cuenta de su administracion. 

 

338. Todo tutor, que no sea el padre ó la madre, puede ser obligado aun durante su cargo á presentar al curador un resumen de las partidas por mayor que manifiesten la situación de la tutela, en las épocas que el consejo de familia tenga á bien fijar; pero el tutor no podrá ser obligado á presentar mas de un estado cada año. 

 

Estos estados serán redactados y remitidos sin gastos en papel común, y sin alguna formalidad judicial. 

 

339. La cuenta definitiva de la tutela será formada á espensas del menor, cuando el haya llegado á su mayoria, ú obtenido su emancipación. El tutor adelantará los gastos de las cuentas.

 

340. Se pasarán en cuenta al tutor todas las partidas de gastos suficientemente justificadas.

 

341. Todo contrato entre el tutor y el menor celebrado despues de haber entrado este en la mayoría, será nulo, si no ha precedido la liquidación y aprobación de la cuenta definitiva de la tutela, diez dias por lo menos antes del contrato. 

 

342. Si la cuenta da lugar á contestaciones, ellas serán seguidas y juzgadas como las otras contestaciones en materias civiles. 

 

343. La suma á que ascendiere el alcance del tutor causará réditos desde la liquidación de la cuenta. 

 

Los réditos de lo que se debiese al tutor por el menor empezarán á correr desde el dia de la intimación de pago que se hiciere despues de la conclusión de la cuenta. 

 

344. Toda acción del menor contra su tutor, relativa á hechos de la tutela se prescribe por diez años, á contar desde la mayoría de aquel.

 

 


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