EL C. GONZALO N. SANTOS, Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí, a sus habitantes, hace saber:

Que el H. XXXVII Congreso Constitucional del Estado, ha tenido a bien expedir el siguiente:

DECRETO NUM. 65

EL H. XXVII Congreso Constitucional del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí, decreta lo siguiente:

LEY DEL NOTARIADO 

PARA EL ESTADO DE SAN LUIS POTOSÍ

TITULO PRIMERO

CAPITULO UNICO

Disposiciones Generales

Artículo 1º.- El ejercicio del Notariado en el Estado es una función de orden público, que únicamente puede ser conferido por el Poder Ejecutivo en los términos que establece esta Ley.

Artículo 2º.- Notario es el funcionario que tiene fe pública, para hacer constar los actos y hechos a los que los interesados deben o quieren dar autenticidad, conforme a las leyes. Habrá Notarios de Número y Notarios Adscritos, ambos con la misma fe, personalidad y capacidad jurídica para actuar indistintamente, dentro de una Notaría y en el mismo Protocolo.

Artículo 3º.- Las funciones del Notario de Número o Adscrito, son incompatibles con todo empleo, cargo o comisión públicos retribuidos o no por el Erario, que no sean de enseñanza o de beneficencia pública o privada.

Artículo 4º.- El Notario puede:

I.-  Desempeñar el cargo de Comisario  en toda dase de sociedades.

II.Resolver  consultas  jurídicas,  verbales y  por escrito. 

III.-    Ser árbitro  o Secretario en juicio  arbitral.

IV.- Redactar  contratos   privados  u  otros,  aunque  hayan  de autorizarse  por  distintos  funcionarios.

V.- Hacer constar al calce  los  documentos  que  se le  presen­ten, el reconocimiento de  su contenido y  de las  firmas de una  o de    todas  las   partes   otorgantes,   en      momento   de   las   firmas o en cualquier tiempo, consignando, cuando el reconocimiento sea hecho por apoderado, la cláusula que lo faculte para ello. Si el reconocimiento se  refiere  a  u na  escritura  privada  de compra-venta de inmuebles, el Notario conservará en su archivo, copia de la escritura.

VI.- Ser magistrado suplente del Supremo  Tribunal  de  Jus­ticia del Estado para suplir faltas accidentales de los magistrados en ejercicio, no pudiendo al ser llamados, permanecer en el desempeño de dichas funciones por más  de diez días.

VII.- Expedir    copias      de  los   documentos   que  se  presenten a su vista dejando copia  de ellos  que conservará  en  su  archivo, para  ese efecto.

VIII.- Podrán  cotejar  las  partidas  registradas  por  párrocos (asentando al calce de las mismas partidas la razón correspondien­te) , sin necesidad de levantar acta en su protocolo. Asimismo po­drán certificar que concuerdan con sus originales las copias fotos­táticas o fotográficas que se les presenten para ese efecto, y

IX.-  Pueden desempeñar todas las demás funciones que fijen tanto las leyes  del Estado,  como  las de aplicación  general  en  toda la  República.

Artículo 5º.- En la Capital del Estado, con jurisdicción en su distrito judicial, habrá seis notarías numeradas del uno al seis, quedando facultado el poder Ejecutivo para aumentar dicho Número, así como para crearlas en donde no existieren, fijándoles el distrito judicial en que deberán actuar, según lo exija el aumento de población o el ensanche de los negocios civiles y mercantiles. El cargo de Notario de Número es vitalicio. Los Notarios actualmente en ejercicio, así como los que sean nombrados conforme a la presente Ley, sólo podrán ser suspendidos o destituidos en los términos y casos previstos por esta Ley, oyéndose en todo caso la defensa del Notario.

Artículo 6º.- En los lugares donde haya Notarios, estos ejercerán sus funciones indistintamente dentro de la demarcación designada para todos.

Artículo 7º.- En los protestos, interpelaciones y demás diligencias que deba practicar el Notario conforme a la Ley, cuando a las mismas se resistan o se opongan con violencia las personas con quienes hayan de entenderse, la autoridad respectiva prestará a los Notarios el auxilio que se requiera para llevar a cabo dichas diligencias.

Artículo 8º.- La Dirección del Notariado en el estado, queda a cargo del Poder Ejecutivo.

Artículo 9º.- Además de las obligaciones que la presente Ley impone a los Notarios, estos deben cumplir en el examen de documentos, otorgamiento de escrituras y expedición de testimonios y copias, con todas las obligaciones que les imponen las demás leyes.

Artículo 10.- Queda prohibido a los Notarios revelar los actos o contenidos de instrumentos o diligencias que por su naturaleza deban reservarse. El Notario qué tal hiciere, además de las penas con que las leyes castigan la revelación del secreto profesional, sufrirá la suspensión hasta de un mes de su ejercicio.

Artículo 11.- En todo caso en que los Notarios en ejercicio tengan que citar en sus actos y contratos un instrumento anterior, deberán citar su fecha, Número, lugar donde fue otorgado y nombre y carácter del Notario que lo autorizó, para que sea de este modo fácil en todo tiempo, localizar los documentos o antecedentes de cualquier asunto.

TITULO SEGUNDO

De los Notarios de Número y Adscritos

CAPITULO PRIMERO

Del nombramiento de los Notarios

Artículo 12.- Tanto el Notario de Número como el Adscrito cuando lo haya en su notaría, tienen fe pública para hacer constar indistintamente, conforme a las leyes, los actos y contratos que según estas, deben o pueden ser autorizados por Notarios; para extender en el protocolo las actas notariales de dichos actos, así como autorizar los, protocolizando los documentos que para su guarda o depósito presenten los interesados, con obligación de expedir de aquellos y estos las copias que legalmente puedan darse.

Artículo 13.- Para obtener el nombramiento de Notario de Número como el de Adscrito, se requiere:

I.- Ser abogado titulado para ejercer la profesión.

II.- Haber cumplido veinticinco años.

III.- No tener enfermedad que impida el ejercicio de las facultades intelectuales, ni incapacidad física que se oponga a las funciones del notariado.

IV.- No haber sido separado antes del ejercicio del notariado por el Ejecutivo del Estado u otra autoridad a quien haya correspondido dictar tal acuerdo.

V.-  Acreditar haber tenido buena conducta.

VI.-   Estar vacante alguna de las notarías creadas por la Ley, o haberse dado el acuerdo del Ejecutivo del Estado, para establecer nueva notaría.

El requisito que fija la fracción I, se comprobará mediante la presentación del título respectivo; el de la fracción II se comprobará, cuando el Ejecutivo del Estado lo estime necesario, por los medios que establece el código civil para justificar el estado civil de las personas; el de la fracción III, con certificado correspondiente de dos médicos con título oficial; el de la fracción V, con información testimonial de dos vecinos idóneos, recibida con audiencia del Ministerio Público.

Artículo 14.- Para que el Notario pueda ejercer su profesión no bastará que obtenga el nombramiento, debe además:

I.- Dar fianza por valor de $ 2,000.00.

II.- Proveerse a su costa del sello y protocolo y hacer registrar su sello y firma en la Secretaría del Gobierno del Estado, en el Registro público de la Propiedad y de Comercio y en la Secretaría del Consejo de Notarios.

III.-  Otorgar la protesta legal ante el poder Ejecutivo en la forma que se toma a todos los funcionarios públicos, y

IV.- Establecer su notaría en el lugar en que va a desempeñar su cargo, dentro de dos meses, contados desde la fecha en que se le expida su patente o nombramiento.

Artículo 15.- En vez de la fianza de qué trata la fracción I del Artículo anterior, es potestativo para el Notario constituir hipoteca o depósito por la cantidad que señala esta Ley. El Notario en cualquier tiempo puede sustituir una garantía por otra, según le convenga con aviso y aprobación del Ejecutivo del Estado.

Artículo 16.- La fianza una vez aceptado el fiador se otorgará ante el Ejecutivo del Estado, y las diligencias previas al otorgamiento de la fianza, si el Ejecutivo estima conveniente acreditar así la idoneidad y solvencia del fiador, se levantarán con citación y audiencia del Ministerio Público ante el Juez de Primera Instancia que designe el Poder Ejecutivo. 

La hipoteca y el depósito en sus respectivos casos, se constituirán conforme a las leyes comunes.

Artículo 17.-   Los Notarios que tengan caucionado su manejo con fianza, deberán cada dos años, acreditar la idoneidad de su fiador con certificado del Registro público e información de dos testigos idóneos. Este trámite no están obligados a llenarlo los Notarios cuyo manejo esté garantizado con hipoteca o depósito o con fianza de compañía autorizada por el Gobierno.

Artículo 18.- Se registrará el nombramiento de Notario en la Secretaría General de Gobierno, en el Registro público de la Propiedad y en la Secretaría del Consejo de Notarios. Llenados estos requisitos se mandará publicar sin costo alguno el nombramiento en el Periódico Oficial.

Artículo 19.- El monto de una fianza cuando se haga efectiva se aplicará de preferencia al pago de las multas que se hubieren impuesto al Notario y luego al pago de la responsabilidad civil contraída por el mismo Notario en el ejercicio de su profesión. Otro tanto debe hacerse respecto de la hipoteca o depósito, cuando estas seguridades substituyan a la fianza.

Artículo 20.- Las faltas o vacantes absolutas que ocurran en las notarías cuando haya Notario Adscrito, serán cubiertas por este y si no lo hay serán cubiertas por el nombramiento que haga el Poder Ejecutivo en la persona que de acuerdo con la presente Ley llene los requisitos necesarios para desempeñar el cargo; y si la falta del Notario es por muerte o su incapacidad absoluta para funcionar, el Ejecutivo del Estado nombrará entre los Notarios en ejercicio uno que levante el inventario y entregue el archivo del Notario faltante al archivo que se lleve en el Registro público de la Propiedad.

Artículo 21.- El sello de cada Notario debe ser de forma circular, tener un diámetro precisamente de cuatro centímetros, representar en el centro el escudo nacional, en un primer círculo se dirá estados unidos mexicanos. Estado de San Luis Potosí; en un segundo círculo el nombre, apellido del Notario y su Número, y el nombre del lugar dónde resida.

Artículo 22.- En caso de qué se pierda o altere el sello, el Notario se proveerá de otro a su costa; en él se pondrá un signo especial que le diferencie del anterior. Aunque aparezca el antiguo sello no por esto hará uso de él el Notario, sino que lo entregará personalmente al Archivo General de Notarios, llevado en el Registro Público de la Propiedad, para que allí se destruya levantándose de esta diligencia un acta por duplicado y lo mismo se hará con el sello del Notario que fallezca. Un ejemplar del acta quedará depositada en el Archivo y otra en poder del Notario o de sus representantes legales.

Artículo 23.- A solicitud de un Notario de Número que será presentada por escrito, el Ejecutivo del Estado podrá nombrar un Notario Adscrito a la notaría del solicitante. los Notarios Adscritos deberán llenar todos los requisitos que esta Ley exige para los Notarios de Número y el nombramiento se cancelará ah solicitud presentada por el Notario que pidió el nombramiento.

CAPITULO II

Del Notario en Ejercicio de sus Funciones

Artículo 24.- El Notario debe residir en la cabecera del Distrito Judicial donde ejerce sus funciones o del lugar que el Ejecutivo le designe para su residencia no pudiendo separarse de él, sin permiso del Ejecutivo, a no ser que en el lugar haya otro Notario, pues entonces podrá separarse hasta por 30 días y para un plazo mayor deberá recabar la licencia necesaria.

Artículo 25.- Al concederse licencia a un Notario del Número que no tenga Adscrito si hay más Notarios en el lugar, el Ejecutivo nombrará a otro para conservar el archivo del Notario con licencia, pudiendo despachar los asuntos pendientes; y si no hay más Notarios en el lugar, el archivo deberá quedar, mientras dure la licencia, depositado en el Registro público de la Propiedad del Distrito Judicial en que funcione el Notario con licencia.

Artículo 26.- Para ejercer accidentalmente sus funciones fuera del Distrito Judicial donde el Notario se halle establecido, será necesaria autorización expresa del Ejecutivo, que solicitará el Notario, indicando qué clase de actos y contratos son los que se le encomienda autorizar.

Artículo 27.- La oficina del Notario se denominará “Notaría Pública No.     “ y estará abierta por lo menos seis horas diarias los días hábiles, excepto los sábados que podrá estar abierta sólo cuatro horas. En la puerta, a la que deberá tener fácil acceso el público, habrá un letrero con el nombre, apellido y Número del Notario.

Artículo 28.- El Ejecutivo del Estado podrá autorizar el cambio de residencia de los Notarios, expidiendo si fuere necesario, los nuevos nombramientos.

Artículo 29.- El Notario está obligado a ejercer sus funciones cuando para ello fuere requerido.

Debe reusarlas en los siguientes casos:

I.-  Si el acto cuya autorización se le pide está prohibido por la Ley, si es manifiestamente contrario a las buenas costumbres, o si corresponde exclusivamente su autorización a algún otro funcionario.

II.-   Si como partes intervienen su esposa, sus parientes consanguíneos o afines en línea recta, sin limitación de grado o en la colateral, hasta el cuarto grado inclusive, y

III.- Si el acto contiene disposiciones o estipulaciones que interesen al Notario, a su esposa, o alguno de sus parientes en los grados expresados en la fracción anterior, o a personas de quienes alguno de estos fuese apoderado o representante legal en la estipulación o acto que se trate de autorizar.

El Notario puede rehusar el ejercicio de sus funciones si los interesados no le anticipan los gastos y honorarios, excepción hecha de un testamento en caso urgente, el cual será autorizado por el Notario, sin anticipo de gastos y honorarios.

Artículo 30.- Queda prohibido a los Notarios recibir y conservar en depósito sumas de dinero o documentos que representen numerario, con motivo de los actos y contratos, en que intervengan.

Se exceptúa de esta prohibición únicamente las cantidades que se destinen al pago de impuestos o derechos que causen por las operaciones que se efectúen.

Artículo 31.- Los Notarios deberán repetir el Registro de su firma cada cinco años.

CAPITULO III

Del protocolo de los Notarios

Artículo 32.- El Notario deberá hacer constar en su protocolo los actos que le fijen las leyes. Llevará el protocolo en uno o varios libros, según las necesidades impuestas por el movimiento de los asuntos que haya en su notaría. Los libros a partir de esta fecha serán enumerados del uno en adelante para cada Notario.

En relación con los mismos libros, llevará una carpeta en donde irá depositando los documentos que se refieran a las actas notariales. Éstos documentos se enumerarán por orden progresivo, poniéndose además en cada uno de ellos el Número que corresponda al del acta a qué se refiere. La carpeta se llamará apéndice y los documentos se encuadernarán al fin de cada año.

Artículo 33.- La numeración de las actas será progresiva en cada volumen, es decir, sin interrumpirla aún cuando “no pase” alguna de dichas actas notariales.

Artículo 34.- Los expedientes que se protocolicen por mandato judicial, se agregarán al “apéndice” del volumen respectivo.

Artículo 35.- No pueden desglosarse los documentos del apéndice de los cuales el Notario sólo podrá dar las copias certificadas que se le pidan por las partes interesadas o por orden judicial.

Artículo 36.- No están obligados los Notarios a llevar minutario de escrituras, pero podrán llevarlo a voluntad, y admitirán en todo caso las minutas que les presenten los interesados, dando fe de qué las subscribieron en su presencia o procediendo a ratificar las firmas que contengan. Las minutas de qué trata quedarán depositadas en la notaría.

Los Notarios, en todo caso, están obligados a expedir copia certificada de las minutas que se depositen ante ellos.

Las minutas pueden ser redactadas por los interesados y presentadas al Notario para su depósito, o redactadas por el mismo Notario.

Artículo 37.- Los libros del protocolo serán absolutamente uniformes, adquiridos y pagados por el Notario interesado; estos libros encuadernados y empastados sólidamente, constarán de  cien fojas, o sea doscientas páginas y una foja más al principio y sin numerar, destinada al título del libro.

En la primera página útil, el Secretario General de Gobierno del Estado pondrá la razón en que consten; el lugar y la fecha; el Número que corresponde al volumen, según los que vaya recibiendo el Notario durante su ejercicio; el Número de páginas útiles, inclusive la primera y la última; el Número ordinal, nombre y apellido del Notario; el lugar en que deba residir y está situada la notaría y por último, la expresión de que ese libro solamente debe utilizarse por el Notario o por la persona que legalmente le sustituya en sus funciones.

Al final de la última página del libro se pondrá una razón análoga, sellada y suscrita por el mismo Secretario General de Gobierno del Estado.

Artículo 38.- Las hojas del protocolo tendrán treinta y cinco centímetros de largo por veinticuatro de ancho. Al escribirse en ella el acta notarial, se dejará en blanco una cuarta parte a la izquierda, separada por medio de una línea de tinta roja para poner en dicha parte, las razones y anotaciones que legalmente pueden asentarse.

Artículo 39.- En los protocolos deberá escribirse manuscrito o en máquina, con tinta firme e indeleble.

Artículo 40.- A excepción hecha de los actos mencionados en las fracciones V a IX del Artículo 4o de esta Ley, ningún otro, inclusive los de cesión, subrogación o sustitución de poderes podrá extenderse a continuación del testimonio de la escritura o del documento en que se consigne, si no en el protocolo, si es posible asentando la correspondiente razón en la matriz y en el testimonio de aquel, sin perjuicio de expedir el testimonio de la nueva.

Artículo 41.- Al comenzar a hacer uso de una foja, en su frente se le pondrá a la cabeza, hacia el lado derecho de la misma foja, el sello del Notario. No se escribirán más de cuarenta líneas por página o llana, a igual distancia unas de otras.

Artículo 42.- Cada Notario abrirá su protocolo poniendo en el inmediatamente después de la razón suscrita por el Secretario General de Gobierno, otra en la que se exprese su nombre, apellido y número que le corresponde, así como el lugar y la fecha en que se abre el libro, todo cubierto con su sello y firma. Se expresará también el nombre y apellido del Adscrito si lo hay y firmará este la misma razón. Cuando el Adscrito fuere nombrado después de asentada la razón de qué se trata, se hará constar su nombramiento en cada uno de los volúmenes que estuvieren en uso, firmando el Notario y el Adscrito nombrado.

Artículo 43.- En caso de falta absoluta de un Notario, si no hay Adscrito, el Ejecutivo del Estado, nombrará persona que lo sustituya, de entre los Notarios Públicos en ejercicio, para que el nombrado autorice las escrituras y expida los testimonios y demás documentos pendientes, y en su caso, haga entrega mediante inventario del archivo perteneciente al Notario de cuya falta se trate.

Artículo 44.- Los Notarios irán autorizando sus libros para protocolo, conforme se vayan necesitando y cuando ya no se pueda dar cabida a otro instrumento, cerrará el libro poniendo la razón de clausura, expresando en ella el número de instrumentos autorizados en el libro, y el lugar, día y hora en que se cierren. El Notario conservará sus libros terminados hasta que su archivo deba pasar al de Notarías, llevado en el Registro Público de la Propiedad.

Artículo 45.- Independientemente del protocolo, los Notarios tendrán obligación de llevar índice de todos los instrumentos que autoricen, por orden alfabético de apellidos de cada otorgante, con expresión del número del acta, naturaleza del acto o contrato, folio, volumen y fecha. Cuando llegue la vez de entregar los libros del protocolo al Archivo General de Notarías se entregará dicho índice al mismo archivo.

Artículo 46.- Por ningún motivo podrán sacarse de la notaría los protocolos, ya sea que los libros estén en uso o ya concluidos, sino es por el mismo Notario y para recoger firmas a las partes, dentro de la jurisdicción del Notario. Si alguna autoridad, con facultades legales ordena la visita de uno o más libros del protocolo, el acto se efectuará de preferencia en la misma oficina del Notario y siempre en presencia de éste.

CAPITULO IV

De las escrituras, testimonios y minutas

Artículo 47.- El Notario redactará las actas notariales, asentándolas en el libro que corresponda del protocolo.

Se entiende por acta notarial, la original que el Notario de Número o Adscrito formulen y asienten en el protocolo, en relación con el acto o contrato sometido a su autorización, firmada por los otorgantes y suscrita y sellada por el Notario.

Artículo 48.- Toda escritura se extenderá sujetándose a las reglas siguientes:

I.- Se redactará en castellano y se escribirá sin abreviaturas, guarismos, raspaduras, enmendaduras y sin dejar huecos. Cuando existan estos últimos se llenarán precisamente antes de firmar la escritura, con líneas de tinta fuertemente grabadas. Las cantidades en numerario se escribirán además con guarismos.

II.- Consignará el Notario su nombre y apellido, su número y el lugar en que se extienda el acta.

III.- Expresará la fecha y hora del otorgamiento, el nombre y apellido, edad, estado civil, nacionalidad, profesión o ejercicio y domicilio de los contratantes y de los testigos de conocimiento o instrumentales cuando la Ley los prevenga, como en testamentos y de los intérpretes cuando conforme a la misma sea necesaria la intervención de estos.

IV.- Al expresarse el domicilio, no sólo debe hacerse constar la vecindad en general, sino también el número de la casa, nombre de la calle o cualquier otro dato que indique la residencia de la persona de quién se trata, hasta donde sea posible.

V.- El Notario dará fe de conocer a los comparecientes y de su capacidad legal; haciéndolo constar así. Si no hubiere testigos de conocimiento o estos carecieran de los requisitos legales para testificar, no se otorgará la escritura, sino en caso grave o urgente expresando la razón de ello, y si se presentaré al Notario algún documento que amerite la identidad del otorgante, lo transcribirá en lo conducente. Para que el Notario autorízante de fe de conocer a los otorgantes de que tienen capacidad legal, bastará que sepa su nombre y apellido, que no observe en ellos manifestaciones patentes de incapacidad natural y que no tenga noticia de qué estén sujetos a incapacidad civil. Cuando los contratantes comparezcan por medio de apoderado o de representante, estos deberán declarar sobre la capacidad legal de sus representados.

VI.- Los Notarios consignarán el acto o contrato por medio de sus cláusulas redactadas con claridad y concisión, evitando toda palabra o fórmula inútil, limitándose a expresar con precisión el contrato que se celebre o acto que se autorice.

VII.- Se designarán con puntualidad las cosas que formen el objeto de la disposición o convención, de tal modo que no puedan ser confundidas con otras y si se tratare de bienes inmuebles, se determinará su naturaleza, su ubicación, expresando sus colindancias y cuando fuere posible, sus medidas y su extensión superficial, así como también los antecedentes de Propiedad y Registro.

VIII.- Se compulsarán los documentos de que debe hacerse inserción a la letra, y en su caso, se agregarán al apéndice.

IX.- Se determinará de manera precisa la renuncia que se haga por los contratantes de alguna Ley que no sea de las prohibitivas o de aquellas que afecten al interés o derecho público o a las buenas costumbres, observándose en este punto, lo que previenen las leyes de la materia.

X.- Se dará fe de que se leyó el acta a los interesados y testigos de conocimiento e intérpretes y de qué se explicó a los contratantes que no fueren abogados, el valor y consecuencias legales de su contenido. Si alguno de los contratantes fuere sordo, deberá leer personalmente la escritura y se hará constar así, pero si no pudiere o no supiere hacerlo, designará una persona que les lea en su nombre, de lo cual así mismo se dará fe.

XI.- La parte que no supiere el idioma castellano se acompañará de un intérprete elegido por ella, que hará protesta formal ante el Notario de cumplir legalmente su cargo. La parte que conozca el idioma castellano podrá también llevar otro intérprete para lo que a su derecho convenga.

XII.- Se salvarán al fin de la escritura las palabras testadas y entre-renglonadas, las testaduras se harán cruzando las palabras con una línea que las deje legibles, haciendo constar que no valen. Las palabras entre-renglonadas se hará constar que sí valen.

XIII.- Firmarán los otorgantes y testigos de identidad se supieren, y en caso contrario, firmará otra persona a solicitud de los mismos; firmará en seguida el intérprete si lo hubiere, y por último el Notario, quien además pondrá su sello. En los casos de protestos, interpelaciones, requerimientos y diligencias notariales de la misma, índole en que se niegue a firmar a la persona con quien se entienda la diligencia, lo hará así constar el Notario.

XIV.- Si las partes quisieran hacer alguna adición o variación antes de qué firme el Notario, se asentará sin dejar espacio en blanco, mediante la declaración de qué se leyó aquella, la cual será suscrita por todos los otorgantes y el Notario, quién se llevará asimismo el pie de la admisión o variación convenida, y

XV.- El espacio en blanco que pueda quedar antes de las firmas en las actas notariales, deberá ser llenado con línea de tinta.

Artículo 49.- Los Notarios deberán sujetarse, en lo aplicable a la forma que previene el Artículo anterior, al reducir a escritura pública los documentos, informaciones y demás diligencias que por orden judicial deben protocolizarse.

Artículo 50.- Los poderes otorgados fuera de la República una vez legalizados, deberán protocolizarse, para que surta sus efectos, con arreglo a la Ley. La protocolización de qué tratan este Artículo y los anteriores, se hará precisamente en la notaría que designen las partes.

Artículo 51.- Cada escritura llevará al margen su número progresivo, el nombre del acto o contrato y el de los otorgantes. No habrá entre una y otra escritura más espacio que el indispensable para las firmas, autorización y sello.

Artículo 52.- Los actos que no sean contratos, como protestos, interpelaciones, protocolización es y demás que las leyes prescriben autorice el Notario, se extenderán en el protocolo con su número correspondiente, guardando los requisitos y forma que las leyes prevengan; llenándose, en lo conducente y aplicable, las disposiciones del Artículo 47 sin que en los casos de protestos sea necesario el conocimiento de la persona con quien se entienda. Las notificaciones que la Ley permita hacer por medio del notariado o que no están expresamente reservadas a otros funcionarios podrá hacerlas el Notario por medio de instructivo, siempre que a la primera busca no se encuentre a la persona que debe ser notificada, pero cerciorándose previamente de qué dicha persona tiene su domicilio en la casa donde se le busca, y haciéndose constar en el acta el nombre de la persona que reciba el instructivo.

Artículo 53.- Se prohíbe a los Notarios autorizar una escritura siempre que los interesados no se presenten a firmarla dentro del término de treinta días contados desde la fecha del otorgamiento. Cuando los interesados no firmen un instrumento dentro de los treinta días a qué se refiere este Artículo, los Notarios pondrán al pie de la escritura la razón “no pasó”, cruzando con líneas diagonales la escritura.

Artículo 54.- En el caso de gravedad y urgencia que menciona la fracción V del Artículo 47 la escritura se perfeccionará por probada que sea la identidad del otorgante.

Artículo 55.- El Notario expedirá con su firma y sello, previos los requisitos exigidos por la Ley General del timbre y cubiertos que sean los impuestos fiscales, la primera copia o testimonio, haciendo las anotaciones correspondientes con expresión del número de fojas que lleve el nombre del interesado a quien se le expida, a qué título y la fecha de la expedición; la entrega dentro de los 5 días siguientes a aquel en que se le pida cuando no pasen de diez fojas y dentro de diez, si contuviere mayor número.

Cada foja del testimonio será sellada y rubricada por el Notario y al fin se salvarán las testa duras y entrerrenglonadas de la manera prescrita respecto de la matriz.

Los Notarios pueden autorizar copias o testimonios impresos debidamente cotejados, de las escrituras que obren en el protocolo, siempre que contengan el texto íntegro de la misma escritura.

Artículo 56.- Los Notarios pueden expedir, a petición de parte legítima, segunda y ulteriores copias de la escritura que obren en el protocolo, expresando al margen de la matriz y en la subscripción del testimonio, el número que le corresponda, según las que antes se hubieren dado.

Artículo 57.- El papel para testimonio tendrá las dimensiones que fija el Artículo 38, llevando a cada lado un margen de una octava parte de la foja, conteniendo esta, a lo más cuarenta renglones.

Artículo 58.- Se prohíbe a los Notarios revocar, rescindir o modificar el contenido de una acta notarial por simple razón al margen de ella. En estos casos debe extenderse nueva escritura y anotar después la antigua, salvo disposición expresa de la Ley. 

Artículo 59.- Cuando por error del Notario hubiere de rectificar si algún acto notarial, la rectificación se hará a costa del Notario.

Artículo 60.- Una vez que el acta notarial haya sido firmada por todos los otorgantes y satisfechos que sean los impuestos federales y del Estado, que se causen, el Notario autorizará la escritura poniendo su firma y sello de autorizar.

Artículo 61.- Cuando el acto o contrato no cause Impuesto al Estado, ni tenga que aguardarse el cumplimiento de cualquier requisito previo a la autorización de la escritura se pondrá desde luego dicha autorización.

Artículo 62.- Cuando falleciera el Notario ante cuya fe haya pasado el acto o contrato, se incapacite o se ausente sin conocer de su paradero, y no hubiere puesto al pie del mismo la autorización, no obstante haberse pagado los impuestos respectivos o llenado cualquier otro requisito exigido para la autorización de las escrituras, podrán ser siempre autorizados el acto o contrato por el Notario que el Ejecutivo nombre para que arregle los asuntos pendientes y ordene y entregue el archivo del Notario al Registro Público de la Propiedad. En caso de que el protocolo haya pasado ya al Archivo de Notarías llevado en el Registro Público, el Director del mismo Registro será quien autorice la escritura en los términos de este Artículo.

CAPITULO V

De la cesación y licencia de los Notarios

Artículo 63.- Quedará sin efectos el nombramiento del Notario si no se encarga del ejercicio de sus funciones o no fija su residencia en el lugar y términos que la presente Ley determina.

Artículo 64.- El cargo de Notario cesará temporalmente por licencia, impedimento o suspensión; y perpetuamente por renuncia, destitución o revocación del nombramiento en los términos en que la Ley lo permita.

Artículo 65.- En todo tiempo el Notario de Número podrá separarse del despacho de la notaría por más de treinta días, previa licencia que le conceda el Ejecutivo del Estado. La licencia podrá ser indefinida si la notaría queda a cargo de un Notario Adscrito, de lo contrario la licencia no podrá exceder de dos años y en este segundo caso el protocolo y anexos se depositarán en el Archivo de Notarías llevado en el Registro Público de la Propiedad del Distrito Judicial donde el Notario resida.

Artículo 66.- El Notario deberá separarse de su puesto para poder figurar como candidato de algún partido político y para desempeñar algún cargo de elección popular retribuido por el erario, pasando el protocolo y anexos al archivo llevado en el Registro Público de la Propiedad, si la notaría de qué se trata no tiene Notario Adscrito.

La licencia durará mientras existan los motivos a que antes se hizo mención.

Artículo 67.- Siempre que se promueva judicialmente la interdicción de algún Notario, por no hallarse expedito en el uso de sus facultades mentales, el Juez respectivo comunicará el hecho por escrito, al Poder Ejecutivo.

Artículo 68.- Tendrá asimismo, el Juez obligación de dar cuenta inmediata al Poder Ejecutivo, si el Notario es declarado formalmente preso, y en este caso, el Notario que dara desde luego suspenso en el ejercicio de sus funciones.

Artículo 69.- Puede el Notario de Número renunciar ante el Poder Ejecutivo al desempeño de su cargo, pero como abogado quedará impedido para intervenir en cualquier carácter en los negocios judiciales que se relacionen con los actos o actas notariales que por el estuvieren autorizados, sean dichos negocios de jurisdicción voluntaria, contenciosa o mixta.

Artículo 70.- Se procederá a la separación del Notario:

I.- Siempre que se hiciere insuficiente la garantía que la presente Ley determina y no cuidare el Notario de completarla o reponerla en el término que prudencial mente se le fije por el Poder Ejecutivo, el cual no podrá pasar de sesenta días.

II.- Cuando de imposibilite temporal o definitivamente para el desempeño de sus funciones y no diere aviso de estas circunstancias al Gobierno o cuando fuere sordo o ciego, o cuando por su edad avanzada no estuviere en condiciones de desempeñar su cargo a juicio del Poder Ejecutivo del Estado.

III.- Cuando no desempeñare personalmente las funciones que le competen, de la manera que la presente Ley dispone; y

IV.- Siempre que diere lugar aqueja comprobada por falta de probidad o que se hicieren patentes los vicios o malas costumbres, también comprobadas.

Para todo caso de separación del Notario se le hoy irá antes de dictar la resolución.

Artículo 71.-  El fallecimiento de un Notario se comunicará por el Juez del Estado Civil, al Gobierno del Estado, en la misma fecha del acta de defunción.

Artículo 72.- Siempre que por cualquier causa dejar de prestar sus servicios el Notario de Número, se dará publicidad al hecho por medio del Periódico Oficial del Estado una sola vez.

Artículo 73.- El sello del Notario enfermo o ausente se depositará también en el archivo llevado en el Registro Público de la Propiedad, a no ser que haya Notario Adscrito, o que el Ejecutivo designe un sustituto que se encargue del despacho de la Notaría.

Artículo 74.- No se acordará la cancelación de la fianza o hipoteca o la devolución del depósito constituido por el Notario en garantía de su manejo, sino mediante los siguientes requisitos:

I.-  Que se solicite por el mismo interesado por parte legítima después de seis meses de haber cesado el Notario en el ejercicio de sus funciones.

II.-   Que se publique la petición en extracto en el Periódico Oficial por una sola vez.

III.-   Que transcurra un mes después de la publicación en el Periódico Oficial sin que se presente ningún opositor.

En caso de oposición se consignará el asunto a la autoridad judicial para que mediante la substanciación del procedimiento que la Ley señale, se resuelve lo conveniente.

CAPITULO VI

De la Responsabilidad de los Notarios

Artículo 75.- Los Notarios son responsables por los delitos y faltas que cometan en el ejercicio de su profesión.

Artículo 76.- La infracción de las leyes penales constituye la responsabilidad criminal y de esta conocerá la autoridad competente. De la responsabilidad civil conocerán los jueces a instancia de parte legítima y en los términos de su respectiva competencia.

Artículo 77.- La responsabilidad administrativa consiste en la infracción de algunos de los preceptos contenidos en esta Ley, que no estén previstos en lo penal. La infracción que produzca una responsabilidad administrativa, será castigada en los términos de esta Ley por el Ejecutivo, cómo falta, con alguna de las correcciones disciplinarias siguientes:

I.-  Apercibimiento.

II.-  Multa que no baje de $10.00 ni exceda de $200.00

III.-  Suspensión de empleo que no exceda de un mes.

IV.-  Destitución.

Artículo 78.- Para aplicar cualquiera de estas medidas, el Poder Ejecutivo o irá previamente en defensa al Notario, y tendrá en cuenta la gravedad y demás circunstancias que concurran en el caso de que se trate.

TITULO TERCERO

CAPITULO UNICO

Archivo de Notarias

 

Artículo 79.- Habrá en la ciudad de San Luis Potosí un Archivo de Notarías, anexo a la oficina del Registro Público de la Propiedad, con jurisdicción dentro del Distrito Judicial de la Capital del Estado.

Artículo 80.- El Archivo de notarías de la Capital del Estado, se formará:

I.- Con los archivos los archivos notariales que ya se encuentran depositados en la oficina del Registro Público, en cumplimiento de lo dispuesto con leyes anteriores.

II.- Con los protocolos y archivos notariales, que deban remitirse por falta absoluta o separación temporal de los Notarios del Distrito Judicial de la Capital, según las disposiciones de la presente Ley.

III.- Con los sellos de los Notarios que deben depositarse en el Archivo, para conservarse en el o ser inutilizados.

Artículo 81.- El Director del Registro Público de la Propiedad, en el Distrito de la Capital, será el Director del Archivo de Notarios que se forme en esa oficina, y se usará en lo que se va autorizar el sello de dicho Registro.

Artículo 82.- En las oficinas del Registro Público de la Propiedad, establecidas y que lleguen a establecerse en el estado, fuera de la capital del mismo, habrá anexos a la oficina de archivos notariales que estarán formados:

Con los protocolos y demás documentos notariales que ya se encuentran depositados en ellos hasta la presente fecha; con los protocolos y documentos relativos de los Juzgados de Primera Instancia, por las funciones notariales y sellos que deberán remitirse a esas oficinas, por falta absoluta o separación temporal de los Notarios que lleguen a establecerse dentro de sus jurisdicciones respectivas.

Artículo 83.- Los Directores de las diversas oficinas del Registro Público de la Propiedad establecidas fuera de la capital del Estado, serán respectivamente, directores de los archivos notariales que se formen en sus oficinas, y en lo que deban autorizar con este carácter, usarán el sello con que autoricen lo correspondiente al Registro público.

TITULO CUARTO

CAPITULO UNICO

Del Consejo de Notarios

Artículo 84.- En el Estado habrá un Consejo de Notarios integrado por un Presidente un Secretario y dos Vocales, electos entre los Notarios Públicos en ejercicio, sin considerarse incluidos los Jueces de Primera Instancia que desempeñan funciones notariales.

Artículo 85.- La elección del Consejo se hará el último sábado del mes de diciembre, en la notaría del presidente de dicho Consejo, que reputará como su oficina durante el ejercicio de la Presidencia. Reunida la mayoría de los miembros del Consejo, se procederá a la elección en escrutinio secreto y a mayoría de votos.

Artículo 86.- Se convoca a la elección por medio de circulares que el Secretario dirigirá oportunamente a todos los miembros del Consejo.

Artículo 87.- El Consejo durará en funciones un año, que se contará del primero de enero al treinta y uno de diciembre.

Artículo 88.- Cuando por falta de quórum no se verifique la elección en el último sábado del mes de diciembre, se convocará a la nueva junta para dentro de los primeros diez días del mes de enero siguiente, fijando día y hora, y quien esta junta se hará la elección cualquiera que sea el Número de Notarios que se reúna.

Artículo 89.- El Consejo de Notarios del Estado, tendrá por objeto, procurar por todos los medios que estén a su alcance el mejor funcionamiento del notariado en el Estado, a cuyo efecto celebrará una reunión mensual, en la fecha y hora que la mesa directiva señale y en ella hará los estudios del caso.

Artículo 90.- El Consejo presentará al Ejecutivo del Estado las iniciativas que le parezcan convenientes, recomendará y procurará el exacto cumplimiento de las leyes en cuanto se relacionen con el ejercicio del notariado, y atenderá cuanto el Ejecutivo le encomiende estudios con relación a las funciones notariales.

TITULO QUINTO

CAPITULO UNICO

De las visitas

Artículo 91.- El Ejecutivo del Estado, cuando lo crea conveniente, ordenará visitar las notarías por la persona que tenga a bien nombrar, quien deberá ser abogado, de preferencia con práctica notarial.

Artículo 92.- De tal visita se levantará un acta por duplicado, remitiéndose un ejemplar al Ejecutivo y quedando otra en poder del Notario visitado.

Artículo 93.- Las visitas tienen por objeto vigilar que los Notarios cumplan con todas las obligaciones que las leyes les señalen, para tal efecto el visitador examinará protocolos, apéndices e índices, y asentará en el acta todo cuanto con relación a la visita le parezca conveniente.

Artículo 94.- Las visitas serán generales y especiales; generales las que se practiquen en la forma prevenida en el Artículo anterior y especiales cuando se refiere a una escritura o acto en que el Notario haya intervenido. De estas visitas se levantará en la misma forma el acta respectiva.

TRANSITORIOS

 

Artículo 1º.- Esta Ley  entrará  en  vigor  y  principiará  a  surtir sus efectos 30 días después de su publicación para que sea amplia­mente conocida en el Estado.

Artículo 2º.- Los Notarios que a la fecha se encuentren desempe­ñando funciones notariales en la Capital del Estado, continuarán en el ejercicio de sus funciones, teniendo los seis que con mayor anti­güedad han venido funcionando sin interrupción, el carácter de Notarios de Número, por orden de su antigüedad; y el resto de los Notarios,  si alguno más hay que funcione con tal carácter, se considerará como Notario supernumerario hasta que quede vacante una Notaría de Número  sin  Adscrito,  a la que  aquel  tendrá  derecho. 

Artículo 3º.- Los  requisitos  exigidos   para  los  Notarios  en  la presente Ley, quedan dispensados para los Notarios actualmente en ejercicio,  con  excepción  de la fianza  que prestarán  dentro  de 30 días de la vigencia de la Ley. Los Notarios continuarán en el desem­peño de sus cargos, y haciendo uso de los libros que tengan  autorizados hasta la terminación  de  éstos, para  irlos reponiendo,  una vez  concluidos,  por  los  libros  que establece  la presente  Ley.

Artículo 4º.- Quedan derogados la Ley de Notarios en el  Estado, de 26 de mayo de 1903, decretos números 23 de 30 de mayo de 1904 y 66 de 28 de mayo de 1912 y las demás leyes y decre­tos del Estado en la que se opongan a las disposiciones que en esta Ley se consignan. .

Artículo 5º.- Los  Notarios  residentes  en  la  Capital  del  Estado, tan luego como se publique la presente Ley, se reunirán para cons­tituir el Primer Consejo de Notarios, nombrando desde luego el personal  directivo que corresponda,  dando aviso de  su constitución y elección de Directiva al Ejecutivo  del  Estado.  El  Consejo  asu­mirá las funciones que según esta Ley le son encomendadas y funcionará  hasta  el  31 de  diciembre   de  1944.

Lo tendrá entendido el Ejecutivo del Estado y lo hará publicar, circular y obedecer. ·

Dado en el  Salón de Sesiones  del  H. Congreso del Estado, a  los  veintisiete  días   del  mes  de diciembre  de  mil  novecientos cuarenta   y  tres.

Dip. Presidente, Alfredo Guerrero. Dip.  Secretario,  Lic. Agus­tín  Olivo  Monsiváis.  Dip. Secretario,  J. Santos Ramírez.

Por   tanto,  mando  se  cumpla  y  ejecute   el  presente   Decreto y que todas las autoridades lo hagan  cumplir  y guardar  y al efec­to se imprima,  publique  y  circule  a  quienes corresponda.

Dado  en  el  Palacio del  Poder  Ejecutivo  del Estado. a los  3 tres  días  del  mes  de  enero de  1944 mil  novecientos  cuarenta  y cuatro.

GONZALO N. SANTOS

El Secretario Gral.  de Gobierno.

Lic. LUIS NOYOLA.

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